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¿Qué opina Hobsbawm sobre la crisis?

Eric Hobsbawm

Entrevista al historiador británico
¿Qué opina Hobsbawm sobre la crisis?

BBC Mundo
El británico Eric Hobsbawm ha sido llamado "el historiador vivo más influyente" por la revista New York Review, y su visión marxista empapa su prolífica producción.

En estos días en los que las noticias instantáneas sobre la crisis financiera inundan los medios de comunicación, Hobsbawm concedió una larga entrevista a la BBC.

A los 91 años, Hobsbawm responde sobre los posibles cambios en la opinión intelectual sobre el capitalismo y sobre los efectos, duraderos según el, que tendrá la crisis económica mundial.

Aquí, los principales fragmentos de esa entrevista.

Muchos hablan de lo está pasando como un regreso al estatismo e incluso al socialismo. ¿Usted cree que es así?

Bueno, ciertamente es la más grave crisis del capitalismo desde la década del 30. Recuerdo un titular hace unos pocos días, en el Financial Times, que decía: "El capitalismo en convulsión". Hacía mucho que uno no leía ese titular en el FT.

Ahora, creo que esta crisis está siendo más dramática por los más de 30 años de una cierta ideología "teológica" del libre mercado, que todos los gobiernos en Occidente han seguido.

Porque como Marx, Engels y Schumpeter han previsto, la globalización -que está implícita en el capitalismo- no sólo destruye una herencia de tradición sino también es increíblemente inestable: opera a través de una serie de crisis.

Y esto está siendo reconocido como el fin de una era específica. Sin dudas, se hablará más de (John Maynard) Keynes y menos de (Milton) Friedman y (Friedrich) Hayek.

Todos están de acuerdo en que, de una forma u otra, habrá un mayor rol para el Estado. Ya hemos visto al Estado como el prestamista de última instancia. Quizás regresaremos a la idea del Estado como el empleador de última instancia, que es lo que fue bajo FDR (Fraklin Delano Roosevelt) en el "New Deal" en Estados Unidos.

Lo que sea, será un emprendimiento público de acción e iniciativa, que será algo que orientará, organizará y dirigirá también la economía privada. Será mucho más una economía mixta que lo que ha sido.

¿Y qué del Estado como redistribuidor? Lo que se ha hecho hasta ahora parece más pragmático que ideológico...

Creo que será pragmático de la forma que era antes. Lo que ha estado pasando es que en los últimos 30 años el capitalismo global ha operado de una forma increíblemente inestable, excepto -por varias razones- en los países occidentales desarrollados.

Ellos se han mantenido, hasta un cierto punto, al margen, y por ello lo han minimizado.

En Brasil, en los 80, en México en los 90, en el sudeste asiático y Rusia en los 90, en Argentina en 2000: todos sabían que estas cosas podían traer catástrofes en el corto plazo. Y para nosotros eso implicaba caídas tremendas en el FTSE (bolsa de Londres) pero luego, seis meses después, recomenzábamos de nuevo.

Ahora, tenemos los mismos incentivos que habían en los '30: si no se hace nada, el peligro político y social es profundo y eso es, después de todo, la forma en que el capitalismo se reformó a sí mismo durante y después de la guerra, bajo el principio de "nunca más" a los riesgos del 30.

No sólo los riesgos económicos -que el "New Deal" no fue muy exitoso- sino también los riesgos políticos.

Usted vio esos riesgos hacerse realidad: estuvo en Alemania cuando Adolf Hitler llegó al poder. ¿Usted cree que podría darse algo remotamente parecido a eso, como una consecuencia de lo que está pasando ahora?

En los años '30 el efecto político neto a corto plazo de la Gran Depresión fue el fortalecimiento de la derecha, con dos excepciones. Una fue Escandinavia, que logró exitosamente moverse a la izquierda hacia regímenes socialdemócratas, y -curiosamente- Estados Unidos, donde reaccionaron a quien sería el equivalente de Bush.

A la izquierda no le fue bien en los '30 hasta que llegó la guerra. Entonces, creo que ese es el principal peligro. En ese momento, hubo una izquierda fuerte en varias partes de Europa -incluyendo Inglaterra, con el partido laborista- pero hoy no la hay.

La izquierda está virtualmente ausente. Entonces, a mí me parece que el principal beneficiario de este descontento, otra vez con la posible excepción -al menos eso espero- de Estados Unidos, será la derecha.

¿Lo que vemos ahora es el equivalente de la caída de la Unión Soviética para la derecha? ¿Los desafíos intelectuales que esto implica para el capitalismo y el libre mercado son tan profundos como los desafíos que enfrentó la izquierda en 1989?

Sí, así lo creo, creo que este es el equivalente dramático al colapso de la Unión Soviética. Ahora sabemos que se terminó una era. No sabemos qué vendrá.

Tenemos un problema intelectual: solíamos pensar hasta entonces que habían dos alternativas, o una o la otra: o el libre mercado o el socialismo. Pero en realidad hay muy pocos ejemplos de un completo caso de laboratorio de cada una de esas ideologías.

Entonces, creo que tenemos que dejar de pensar en una o la otra y debemos pensar en la naturaleza de la mezcla. Particularmente hasta qué punto esa mezcla está motivada por la conciencia del modelo socialista y de las consecuencias sociales de lo que ha pasado.

¿Cree que regresaremos al lenguaje del marxismo?

Hasta un cierto punto, lo hemos hecho. Encuentro bastante extraño que el redescubrimiento de Marx lo han generado los hombres de negocios, ya que no hay izquierda.

Desde la crisis de los 90, son los hombres de negocios quienes empezaron a hablar en términos de decir: "Bueno, Marx predijo esta globalización y podemos pensar que el capitalismo está planteado como una serie de crisis".

No creo que el lenguaje marxista políticamente será prominente; pero intelectualmente, la naturaleza del análisis marxista sobre la forma en la que el capitalismo opera verdaderamente será importante.

¿Siente un poco de reivindicación, después de años en los que la opinión intelectual iba en contra de lo que usted pensaba?

Bueno, obviamente hay un poco una sensación de schadenfreude (regocijo por la desgracia ajena).

Siempre dijimos que el capitalismo se iba a chocar contra sus propias dificultades, pero lo que yo siento no es reivindicación.

Lo que sí es cierto es que la gente descubrirá que de hecho lo que estaba pasando no ha producido los buenos resultados que se predecían.

Mire, por 30 años todos los ideólogos dijeron que todo iba a estar bien: el libre mercado es lógico y produce crecimiento máximo. Sí, decían, produce un poco de desigualdad aquí y allá, pero no importa porque también los pobres eran un poco más prósperos. Decían que funcionaría mejor que cualquier otra cosa.

Ahora sabemos que lo que pasó es que se crearon condiciones de inestabilidad enormes, que han creado condiciones en las que la desigualdad afecta no sólo a los más pobres, sino cada vez más a una gran parte de la clase media.

Sobre todo, en los últimos 30 años los beneficios de este gran crecimiento hemos sido principalmente a nosotros en Occidente en una condición de vida inmensurablemente superior que en cualquier otro lugar.

Y me sorprende mucho que el Financial Times diga que lo que esperan que pase ahora es que este nuevo tipo de globalización controlada beneficie a quienes realmente lo necesitan, que se reduzca la enorme diferencia entre nosotros que vivimos como príncipes y la enorme mayoría de los pobres y los desaventajados.

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_7680000/7680432.stm

Entre dos orillas II: El sistema educativo marroquí

Sábado, Marzo 8th, 2008

Mohamed Mesari

Mohamed Mesari hablaba perfecto castellano, y comenzó su presentación diciendo: “Prometí hace un tiempo que no volvería a hablar del sistemá educativo marroquí, que abandoné hace un tiempo porque estaba asqueado.” Afortunadamente, se desdijo de su promesa. Monsieur Mesari fue docente durante veinte años e inspector del Ministerio de Educación Marroquí durante otros 14. Se declara de izquierdas y defensor de una escuela laica y pública. Intentaré resumir su charla sobre el sistema educativo marroquí.

Un poco de historia

Escuela coránica: En los inicios del estado marroquí (Mesari lo sitúa en el s. IX) en cada pueblo había una mezquita, y en cada mezquita una escuela coránica. En ella se aprendía a leer y escribir y se memorizaba el Corán. Su regente, el fakir, es educador al tiempo que peluquero, médico, juez, intercesor de agravios matrimoniales o practicante de la circunsición. Es una figura de notable importancia en la comunidad encargada entre muchas otras cosas de mantener la tradición a lo largo de los siglos, lo que al parecer ni hizo nada mal (ejemplo: el actual sistema del día semanal festivo en Marruecos fue impuesto por un califa de hace 14 siglos).

Escuela colonial: con la llegada de los franceses (1912) se intenta acorralar al sistema tradicional penalizando las escuelas coránicas. Se llegan a dar casos de fakires condenados a cárcel o sometidos a tortura por enseñar matemáticas en la mezquita. Se busca una élite francófona que permita perpetuar la presencia francesa en el país, lo que a juzgar por las vallas publicitarias, la lengua de uso en la universidad, etc. les salió más que bien. En el caso de la escuela colonial española, aunque el imperio español era más bien un imperio mental, particularmente en la mente de Franco, se pretendió un sistema parecido. De este modo se pretendía caracterizar lo español como lo bueno, civilizado y próspero y lo marroquí como todo lo contrario. Así ocurría en el colegio del propio Mohammed: dos clases, una para los aventajados, con un profesor español, simpático, atento y muy preparado; y otra con un fakir que plasmado en el recuerdo infantil de Mesari venía a ser una reencarnación del diablo.

Escuela poscolonial: En 1957, tras la independencia se introduce una reforma con unas métas implícitas:

- Generalización: es decir, universalizar la enseñanza. Actualmente se ha logrado al 94%.

- Unificación: de los distintos sistemas educativos presentes en el país.

- Arabización: recuperar el árabe en todos los niveles de enseñanza. Todos los intentos se han hecho a modo de chapuza, por tecnócratas y no pedagogos, sin ofrecer formación al profesorado o cambiando todo el sistema de un año para otro.

Décadas de reformas y contrareformas han dado forma al sistema actual.

Y ahora…

Como tantas otras cosas que aparecen tan sólo en el papel, se han integrado los Derechos Humanos y la igualdad de la mujer en el currículo. Algo que ya de por sí es un gran avance, pero aún queda mucho por hacer.

Se ha reducido el centralismo administrativo absurdo (ejemplo, construir una nueva escuela porque no se sabe que ya había una construída en el pueblo, ya que la orden viene de Rabat por parte de alguien que no ha visitado el lugar en su vida) y se ha aumentado la escolarización de las niñas, la del ámbito rural y el número de aulas. Pese a todo, en un país con una pirámide poblacional de amplia base (60% de la población menor de edad), las escuelas deben organizar dos turnos para acoger a los niños y niñas a su cargo. Esto acarrea enormes problemas con menores que están en la calle la mitad del día mientras sus madres y padres trabajan.

Por otro lado, pese a que se destina un 25% del presupuesto a la educación, siguen habiendo numerosos problemas. La falta de consenso en las políticas educativas y el continuo cambio de ministros de educación ha generado medio siglo de cambios de leyes educativas, con la consiguiente dificultad para avanzar en los objetivos programados con la independencia. A todo esto hay que añadir que una gran parte del profesorado no está convenientemente formado y utiliza metodologías despóticas y maltrato, aumentando así el abandono escolar.

No obstante, en la actualidad todo el profesorado debe tener unos estudios apropiados al nivel educativo de docencia (similar al español), y adicionalmente cursos pedagógicos específicos para poder ejercer como tales (como nuestro CAP pero de mayor duración). Los inspectores tienen una función menos administrativa que en la escuela española, cumplen el encargo de asesorar pedagógicamente al profesorado. Pese a todo, aunque supuestamente son un apoyo, son mal vistos por parte del profesorado.

Y esto es todo lo que tengo que decir sobre el sistema educativo marroquí (bueno, al menos para no ser excesivamente pesado, si alguien tiene interés, continuamos en los comentarios).

Las raíces históricas de la alianza imperialista-sionista

Las raíces históricas de la alianza imperialista-sionista
Abdul Wahhab Al Kayyali para www.al-moharer.net. (Congreso Internacional sobre Sionismo y Racismo, Bagdad, noviembre de 1976) Traducido del inglés por Beatriz Morales Bastos
2008-01-16
El imperialismo es necesariamente un fenómeno racista en la medida en que es un sistema político económico internacional basado en el concepto de desigualdad moral y material de las naciones, lo que conlleva la sumisión y la explotación de los gobernados por parte de los gobernantes a través tanto del uso opresivo de la fuerza como de otros medios. Los antecedentes históricos del imperialismo por todo el mundo lo confirman y sin este punto de vista básico no es posible una lectura correcta del racismo y de la historia moderna.

Las pruebas históricas indican el hecho de que el sionismo, tal como lo conocemos, nació en el marco de las ideas y planes imperialistas de las primeras décadas del siglo XIX europeo y fue abrazado con entusiasmo por algunos intelectuales y activistas judíos que estaban influenciados por los frecuentes chauvinismo e ideas racistas de la última parte del siglo. El común denominador era el interés por encontrar soluciones para los problemas y necesidades europeos a costa de otros pueblos, los árabes en este caso. El uso del término 'alianza' se refiere a la asociación y a la naturaleza del vínculo entre ambas partes y no a ninguna apariencia de paridad entre ellas, ya que es bastante obvio que el sionismo es meramente una de las ramas del árbol de la ideología imperialista. Las peculiaridades de la ideología e identidad sionista tienden más a reafirmar que a negar su carácter racista.

El sionismo como un credo político moderno y como movimiento organizado eficaz sólo se puede concebir correctamente como una solución artificial o temporal a tres desafíos interrelacionados a los que se enfrenta Europa en el siglo XIX, en el auge del imperialismo occidental.

1. El crecimiento y expansión del imperialismo europeo, que necesitaba buscar nuevas fuentes de materias primas y mercados para los productos acabados, además de asegurar las líneas de las comunicaciones comerciales y militares. La importancia de las tierras árabes como puerta de África y puente hacia Asia quedó absolutamente patente con las campaña de Napoleón (1797-1799) y los "peligros" del intento de Mohammed Ali de formar un Estado independiente que incluyera Egipto y los Estados Árabes. Así, la necesidad de sofocar cualquier Estado independiente naciente, doblemente más amenazante para el imperialismo en los inicios de la extensión del sentimiento nacionalista árabe, se hizo cada vez más persistente mientras el "Imperio Otomano", el "hombre enfermo de Europa", avanzaba hacia la desintegración.

2. El fracaso del liberalismo europeo y de las ideas de igualdad y democracia para incorporar y asimilar a los judíos unido a la crisis capitalista en Europa del este. La adopción de la industrialización llevó a una pérdida de vocación para un gran número de judíos que no pudieron adaptarse fácilmente a la transformación del sistema económico feudal. Es importante señalar que el "mantenerse aparte" de los judíos en el pasado fue un factor que contribuyó al fenómeno del anti-judaísmo.

3. La difusión del nacionalismo expansionista agresivo y chauvinista en Europa que acentuó la base racial del Estado nacional así como la superioridad racial y la necesidad de expansión (Lebensraum) se desvió a las colonias y posesiones de ultramar. Se mantuvo la superioridad, la explotación y la dominación como una misión de civilización bajo de noción de la "carga del hombre blanco".

El primero de estos dos retos se conoció como la "cuestión oriental" o la "cuestión siria" y la "cuestión judía". Las rivalidades inter-europeas y las riñas por las colonias precipitaron las guerras y revoluciones mundiales, y se transformó en la "cuestión colonial". La primera cuestión provocó que las principales figuras imperialistas propusieran la idea de crear un Estado de colonos judío y cliente en Palestina, diseñado fundamentalmente para bloquear la realización de la unidad y la independencia es esa importante zona del mundo y para servir a los intereses de sus patrocinadores. Los acontecimientos de la última parte del siglo fueron propicios para la creación de un consenso de opinión entre los imperialistas y los políticos occidentales, con la cooperación de millonarios judíos occidentales y anti-semitas de todas partes a favor del sionismo y de la emigración judía a un Estado judío en Palestina, así como a favor del establecimiento de este Estado. La interacción de los retos y la persistencia de los problemas y de las cuestiones se introdujeron en los planes imperialistas y llevó los acontecimientos a encontrar soluciones a expensas de los pueblos del tercer mundo.

El crecimiento de la influencia occidental

Hacia finales del siglo XVIII se intensificó el interés de las potencias occidentales en la zona árabe al tiempo que el anticuado Imperio Otomano se hacía cada vez más dependiente de las potencias europeas que obtenían privilegios, puntos de apoyo y esferas de influencia dentro del propio Imperio. Estas potencias trataban de establecer relaciones directas con las diferentes poblaciones y sectas religiosas en la zona. Así, Francia se convirtió en la protectora de las comunidades católicas en Siria, Líbano y Palestina, mientras que los cristianos ortodoxos quedaron bajo la protección rusa.

Fue durante su campaña palestina (1799) cuando Napoleón, motivado por sus necesidades de guerra y, más tarde, por su ambición de atraerse la lealtad de los judíos como agentes por todo el mundo, hizo público su llamamiento a reconstruir el Templo de Jerusalén y al "retorno" de los judíos a Palestina por motivos políticos. La propia campaña de Napoleon había suscitado el interés británico por Palestina ya que suponía una amenaza para la ruta terrestre británica a India. Cuando durante las primeras décadas del siglo XIX Mohammed Ali (Al-Kabir) de Egipto emprendió su ambicioso plan de modernizar Egipto y construir un sólido Estado independiente que comprendiera Egipto, la Gran Siria y la Península Arábiga, el gobierno británico adoptó un curso de intervención militar directa y desempeñó un papel decisivo en llevar a los ejércitos Ibrahim Pasha (hijo de Mohammed Ali) de vuelta a Egipto.

El avance de Mohammed Ali en Siria abrió la cuestión Siria (una cuestión que todavía permanece ya que es sinónima de los esquemas y esfuerzos occidentales por impedir la unidad árabe). Se formularon nuevas políticas británicas. Una de las claves del nuevo enfoque fue Palestina y los judíos una parte fundamental de su punta de lanza. En 1838 los británicos decidieron instalar un agente consular británico en Jerusalén y al año siguiente abrieron el primer consulado europeo en esta ciudad. Durante las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo XIX el gobierno británico, que no tenía sus propios protégées, estableció una conexión con los judíos en Palestina (unos 9.700 en total), los drusos en Líbano y las nuevas iglesias protestantes. "Tras la protección de minorías comerciales y religiosas yacían los principales intereses políticos y estratégicos de los poderes" [l].

Desde su inicio la presencia británica se asoció a la promoción de los intereses judíos. "Sin embargo, esta cuestión de la protección británica a los judíos se convirtió, y lo siguió siendo durante muchos años, en la principal preocupación del consulado británico en Jerusalén"[2]. La formulación y marco de la política imperial en la zona fue mejor diseñada por su artífice, el primer ministro vizconde Palmerston. En una carta al embajador británico en Constantinopla explicando por qué el Sultán otomano debía fomentar la inmigración judía a Palestina, Palmerston escribió: "... si el pueblo judío retorna bajo la autorización y protección del Sultán, e invitados por él sería un cheque respecto a cualquier malvado plan futuro de Mohammed Ali o de su sucesor"[3].

Hay que destacar, además, que Palmerston utilizó el término "pueblo judío" en referencia a la unidad racial-religiosa como si no hubiera otros vínculos entre los judíos en aquella época cuando incluso destacados judíos hablaban de "comunidades judías" y cuando hacía progresos el movimiento asimilacionista judío, el Haskalah. También vale la pena señalar el uso de la palabra "retornar" en referencia a una errónea ascendencia racial – como si la historia hubiera permanecido inmóvil durante doscientos años – y tomando recuerdos religiosos como un título concedido con completo desprecio (aún es más, en una estudiada oposición directa) a los deseos de los habitantes de esta tierra. Todo esto precedió en más de medio siglo a la conversión del padre del sionismo al sionismo y al nacimiento oficial del movimiento. El concepto de Palmerston tampoco fue un relámpago en el cielo de la política imperial británica. Esta particular idea de erigir un Estado de colonos judíos en Palestina para servir a los intereses británicos y a una serie de pedantes morales la compartieron varios de los más destacados primeros ministros, hombres de Estado, dirigentes militares y aventureros imperialistas británicos. Entre ellos se incluían Palmerston, Shaftesbury, Colonel Gawler, Disraeli, Rhodes y el coronel C.H. Churchill, Lawrence Oliphant, Joseph Chamberlain, General Smuts,4 A.J. Balfour y W. Churchill, por nombrar unos pocos.

Muchos de estos patrocinadores del sionismo no eran filo-semitas, como a veces se asume comúnmente. La postura pro-sionista de Balfour fue iniciada por el argumento de Herzl ante la Comisión Real Británica sobre la inmigración de los judíos a Gran Bretaña (1902) de que desviar a los judíos hacia Palestina era la solución al problema británico. Lawrence Oliphant proporciona un caso claro de contradicción entre las pretensiones morales e idealistas de sionistas gentiles y su actual motivación imperialista. Según el biógrafo de Lawrence, el hombre "compartía mucho del anti-semitismo fácil de su época" [5]. Un ejemplo más reciente lo proporciona el presidente Richard Nixon que proporcionó más armas y dinero a Israel que todos los anteriores presidentes estadounidenses juntos y que, según reportajes de la prensa sobre las cintas de la Casa Blanca, era muy capaz de hacer comentarios irrisorios sobre los judíos en sus consejos privados.

Las semillas del imperialismo británico no brotaron inmediatamente y tuvieron que esperar a las lluvias de unos intereses imperialistas más amplios en la zona, la apertura del Canal de Suez en 1860 y la ocupación británica de Chipre y Egipto en la década de los setenta y ochenta respectivamente. Un impulso adicional fue la extensión del anti-semitismo en el oeste de Europa y después en el este.

El crecimiento de la influencia occidental "hizo que las comunidades judías occidentales desempeñaran un papel cada vez más importante en Tierra Santa" [6]. Este papel se concibió dentro de los confines de estos intereses bajo la protección de los privilegios (capitulaciones) garantizados por el Sultán a las potencias occidentales. Fue financiado y dirigido por ricos judíos occidentales estrechamente asociados a las clases dirigentes en el oeste.

Las primeras organizaciones que promovieron el programa de colonización propuesto fueron británicas y estaban inspiradas por la línea de pensamiento de Palmerston-Shaftesbury: la Asociación Británica y Extranjera para la Promoción del Restablecimiento de la Nación Judía en Palestina, la Asociación para la Promoción de los Asentamientos Judíos en Palestina, la Sociedad para la Promoción del Trabajo Agrícola Judío en Tierra Santa. Se estableció la Crónica Judía y se convirtió en "un importante vehículo para la popularización en círculos judíos de la colonización de Palestina" [7]. En 1861 la Sociedad Hebrea de Londres para la Colonización de Tierra Santa y la Alianza Francesa establecieron la escuela agrícola de Mikveh Israel cerca de Jaffa, obviamente con el objetivo del asentamiento a gran escala de judíos en Palestina. Richard Stevens explicó este aumento de los intereses franceses: "Tras la Guerra de Crimea en general hubo un renovado interés por ampliar la influencia francesa por el Levante y varios escritores politicos defendieron no sólo la protección de una provincia de Líbano cristiana y autónoma, sino también una provincia autónoma de Palestina" [8].

En aquel momento varios escritores británicos escribieron panfletos promoviendo la idea de un asentamiento judío en Palestina. Las Melodías hebreas de Byron, Daniel Deronda de George Eliot and Tanored de Disraeli transmitieron un toque romántico y estimularon la aceptación pública de la idea inspirada en los intereses británicos de un "retorno" judío a Palestina.

Estas actitudes y esfuerzos occidentales proporcionaron los antecedentes necesarios para la emergencia del sionismo. Como se ha indicado antes, dos acontecimientos europeos en la segunda mitad del siglo XIX proporcionaron las condiciones necesarias para el nacimiento de la idea sionista concebida por el imperialismo y la implantaron en las mentes judías como si fuera un hecho natural judío y motivado interiormente. El primero fue el resultado directo e indirecto del crecimiento intelectual y político del nacionalismo chauvinista europeo. No fue casual que el primero en proponer la idea nacional judía como un credo moderno, Moses Hess, titulara su libro Roma y Jerusalén (1862) haciendo referencia directa al movimiento nacionalista en Italia y en el que abrazó los conceptos racistas y las teorías racistas pseudo-científicas del siglo XIX. Hess insistió en que los judíos debían evitar la asimilación reafirmar su singularidad "reconstituyendo su centro nacional en Palestina". Debido a sus intentos de lógica, Hess, como la mayoría de los pensadores sionistas, traiciona las supersticiones intrínsecas y los rasgos mesiánicos en que, a menudo, es sionismo no religioso cuando habla de la inminente victoria de la idea judía presagiando así el "Sabbath de la Historia". Lo que es de una importancia histórica primordial no es el inmediato impacto de Roma y Jerusalén sino más bien el clima político e intelectual que lo produjo. Para los fundadores intelectuales y políticos del sionismo la realpolitik de los hombres de Estado europeos fue de tremenda influencia, la de Bismarck una inspiración real.

El segundo acontecimiento europeo que empujó la idea del sionismo a un lugar preponderante fueron los pogromos rusos en 1881. Estos pogromos provocaron un éxodo masivo de judíos a Europa oriental y occidental, y ocasionaron el colapso de los movimientos de asimilación del Haskalah. Su lugar lo ocupó un nuevo movimiento, Hibbath Zion (el amor de Sion), inspirado en el panfleto de Leo Pinsker, Auto-Emancipación (1882). Se formaron sociedades en centros judíos para discutir la cuestión del asentamiento en Palestina como una perspectiva inmediata y práctica, y el restablecimiento del hebreo como una lengua viva. La primeras colonias judías pertenecieron a una organización de estudiantes judíos rusos, conocida como Bilu, que se formó en Kharkov con el propósito específico de colonizar Palestina.

Herzl y el crecimiento del sionismo

A pesar del brote de organizaciones judías orientadas a la colonización, no surgió un liderazgo central. El flujo continuo de inmigrantes judíos a Europa occidental trajo el anti-semitismo e intensificó el interés de destacados judíos occidentales por el destino de los judíos en Europa del este. Una famosa familia judía, los archi-ricos Rothschild, financiaron un intento de minimizar la inmigración judía desviándola a Palestina; así se evitaron las nefastas consecuencias del anti-semitismo y el judaísmo se alineó junto a los intereses expansivos imperialistas en Oriente Próximo en la era post-Suez era [9]. Un joven judío vienés, periodista de profesión, llamado Theodor Herzl iba a proporcionar el liderazgo político y organizativo al nuevo movimiento.

El caso Dreyfus de 1894 fue lo que convirtió a Herzl de indiferente hacia el judaísmo en un sionista activo. En 1896 su Der Judenstaat (El Estado judío) suscitó el interés de los activista judíos de diferentes partes de mundo occidental. El libro trataba la situación de los judíos y argumentaba que sólo se podía solucionar la cuestión judía logrando la categoría de Estado en una tierra que les perteneciera estrictamente. Durante el año siguiente Herzl fue capaz de convocar el Primer Congreso Sionista en Basle (agosto de 1897) y de crear la Organización Sionista Mundial. Herzl fue elegido presidente y su programa cuidadosamente trabajado estipulaba que el objetivo del sionismo era "una patria segura legalmente, públicamente reconocida en Palestina" que se consiguiera por medio de la organización, colonización y negociación bajo el paraguas de las potencias imperialistas.

Sería difícil exagerar la importancia de las ideas de Herzl y el efecto que tuvieron sus esfuerzos en el movimiento sionista. Como padre fundador, dejó su impronta en todo el molde de este movimiento y se puede decir que ha influenciado en éste más que ningún otro dirigente. Un lectura de sus trabajos y el seguimiento de marco de pensamiento y de referencia de acción, así como un análisis del Congreso de Basle son muy reveladores, especialmente a la luz de sus meticulosos y cándidamente recogidos Diarios [10]. Sus ideas, estrategias y métodos tuvieron un tremendo impacto en el pensamiento y acción sionista, incluso hasta el punto de convertirse en característicos del movimiento.

El sionismo de Herzl es un resultado de la cuestión judía y su visión de su solución dentro del marco de la alianza con las potencial imperialistas dominantes y según fue modelado por las ideologías de las sociedades y movimientos nacionalistas-con-racismo europeos. Para Herzl estas sociedades eran permanentemente incapaces de tolerar a los judíos que estaban alienados por su diferencia e inconformismo, y esto era la base tanto del anti-semitismo como de la falta de raíces de los judíos. La solución posiblemente no podía ser reformar a estas sociedades por medio de nociones como libertad e igualdad, ni la pérdida de la identidad y diferencia judía, sino más bien la realización de la conformidad sobre "una base nacional" y el alineamiento del propuesto Estado nacional judío, que se iba a establecer sobre una tierra puramente judía y con las potencias europeas, bajo cuyo paraguas y patronato era necesario estar para llevar a cabo el Estado, así como también era necesario que lo protegieran a partir de entonces a cambio de los servicios rendidos contra terceras partes.

La relación entre las potencias europeas y el propuesto Estado de colonos sionista se concibió sobre una base imperialista-colonial. A pesar de este hecho subyacente, el colonialismo sionista tienen sus propios matices que, a cambio, lo hacen más anómalo y extremo. El primero de estos matices era que mientras los colonialistas europeos eran una extensión de una realidad y de un Estado nacionales ya establecidos, los colonialistas judíos soñaban con forjar una nación o una identidad nacional a través del propio acto de colonización. A diferencia de otros movimientos en busca de nación éste se basaba en la religión, ya que no compartían una lengua ni tenían normas sociales y una experiencia histórica continuada en común [11]. Para hacerlo más viable a la mentalidad europea, el sionismo reivindicó así la unidad racial de los judíos añadiendo pseudo-cientifismo al anacrónico concepto de construir una nación Estado religioso. Otra característica fue que, al tiempo que intentaba por todos los medios el entusiasta patrocinio de las potencias occidentales más poderosas o con más intereses, el sionismo se basó hasta la médula en el consenso de las potencias imperialistas y occidentales. Trató de beneficiarse, y lo logró, de la competición imperialista interna en contradicción con otros Estados de colonos. El último de estos matices era uno de tipo ideológico, a saber, los sionistas trataban de expulsar a los "nativos" como su estrategia básica para un Estado nacional puramente judío.

Cualquier examen de los escritos y de las líneas maestras de la teoría y acción sionista revelaría el impacto preponderante y dinámico del pensamiento y modus operandi imperialistas, así como la influencia racista dominante de la Europa del siglo XIX. Para ilustrarlo proponemos establecer el punto de vista y métodos de Herzl en relación a los conceptos y problemas básicos implicados en la alianza imperialista-sionista con referencias ocasionales a sus sucesores para señalar la coherencia y continuidad de la estrategia y las tácticas sionistas. Hay que señalar lo influyentes y cruciales que fueron en relación al Estado de colonos judíos en Palestina las propuestas y pensamientos de Palmerston y, posteriormente, el clima de imperialismo británico y de pensamiento racista europeo.

Punto de vista de Herzl

Los conceptos fundamentales que apuntalan el pensamiento de Herzl y el punto de vista sionista están en su libro Der Judenstaaf. "Suponiendo que Su Majestad el Sultán nos diera Palestina, nosotros a cambio podríamos ocuparnos de regular todas las finanzas de Turquía. Deberíamos formar ahí una porción de las murallas de Europa contra Asia, un puesto avanzado de la civilización opuesto a la barbarie. Como Estado neutral, deberíamos permanecer en contacto con toda Europa, la cual tendría que garantizar nuestra existencia" [12]. El mismo tema se repite, de manera bastante apropiada, en la ponencia de Herzl en el Primer Congreso Sionista: "Cada vez es mayor el interés de las naciones civilizadas y de la civilización en general en que se establezca una estación cultural en el camino más corto a Asia. Palestina es esta estación y nosotros, los judíos, somos los portadores de cultura que estamos dispuestos a dar nuestras propiedades y nuestras vidas para realizar esta creación"[13].

Veintiún años después, el más destacado sucesor de Herzl, Chaim Weizmann, iba a explicar al estadista imperialista británico más dispuesto a asociarse con el sionismo, Arthur James Balfour, el previsto plan sionista: "una comunidad de cuatro a cinco millones de judíos en Palestina ... desde donde los judíos podrán irradiar hacia el Cercano Oriente.... Pero todo esto presupone el desarrollo libre y sin restricciones del hogar nacional judío en Palestina y no meras facilidades para la colonización"[14]. Este concepto no sólo se hacía eco de la propuesta de Palmerston, sino que también respondía a las nacientes necesidades occidentales en la zona tras la apertura del Canal de Suez, la ocupación británica de Egipto y la Primera Guerra Mundial. Lo esencial del pensamiento estratégico británico se formuló en un memorandum hecho por el Estado mayor en el Departamento de Guerra: "La creación en Palestina de un Estado Judío que sirva de parachoques, aunque en sí mismo este Estado sea débil, es deseable estratégicamente para Gran Bretaña"[15].

Estrategia básica

El programa Basle, formulado por el Primer Congreso Sionista, determinó que "el objetivo del sionismo es crear un hogar en Palestina para el pueblo judío garantizado por ley pública". Tanto la lectura de los diarios de Herzl como el examen de la acción sionista posterior revelará que el término "ley pública" se refiere al patrocinio de las potencias imperialistas. Este patrocinio se consideraba necesario en más de un sentido. Herzl buscaba una concesión colonial con un respaldo imperialista público y explícito ya que esto tanto establecería su propia credibilidad entre los judíos [16] como aseguraría viabilidad y protección a la empresa. Previó que las potencias europeas respaldarían el sionismo por uno de tres motivos principales: (1) el interés del imperialismo; (2) librarlas de los judíos y del anti-semitismo (en el caso de Europa, del oeste evitar la influencia de los inmigrantes judíos de Europa del este), y (3) utilizar la influencia judía organizada para combatir los movimientos revolucionarios y otros factores internos.

Herzl se dirigió primero al Kaiser alemán, "el hombre que entendería mi plan"[17], no sólo por la influencia cultural alemana entre las filas del sionismo, sino también porque Alemania se había propuesto empujar su camino imperialista hacia el este: "La política alemana ha adoptado una carrera hacia el este y en más de un sentido hay algo simbólico en el viajes del Kaiser a Palestina. Por consiguiente, estoy más convencido que nunca de que nuestro movimiento recibirá la ayuda de donde he estado esperando pacientemente durante los últimos dos años. Ahora está claro que el asentamiento de una ruta más corta hacia Asia por un elemento nacional neutral (entre los europeos) también puede tener un cierto valor para la política oriental de Alemania" [18].

En una carta dirigida al Kaiser Herzl explicó más tarde que el objetivo sionista y su utilidad para la política oriental alemana era que los judíos eran los únicos colonialista europeos dispuestos a asentarse en Palestina, y deseosos de hacerlo, ya que la tierra era pobre, y que Palestina tenía que ser colonizada porque ocupaba una posición estratégica. Europa, añadía, "estaría más dispuesta a permitir el asentamiento de los judíos. Quizá no tanto debido al derecho histórico garantizado por el más sagrado libro de la humanidad sino debido a la inclinación, presente en la mayoría de los sitios, de dejar marchar a los judíos" [19].

Este último argumento fue su salvoconducto para acceder a M. de Pleuwhe, el anti-semita ministro del Interior ruso que en 1903 aprobó la idea sionista [20].

Era inevitable que Londres se convirtiera en el centro de gravedad [21]. Gran Bretaña era la potencia imperialista más interesada en el futuro de Palestina ya que tenía posesiones en países vecinos, así como un interés en la ruta terrestre a India. Allí Herzl contactó con el archi-imperialista Secretario Colonial Joseph Chamberlain, por medio de los buenos oficios de Lord Rothschild, a quien Herzl describió como "la fuerza más eficaz que nuestro pueblo ha tenido desde su dispersión" [22]. Durante la entrevista con Chamberlain en octubre de 1902, la voz de Herzl tembló mientras le explicaba su propuesta de una asociación anglo-sionista que implicara concesiones coloniales para los judíos en Chipre, el Arish y la Península del Sinaí para servir como "un punto de unión para el pueblo judío en las inmediaciones de Palestina" [23] (Más adelante se hará referencia a la lógica imperialista-colonialista utilizada por Herzl). Herzl explicó a Chamberlain y a Lord Lansdowne, el secretario de Asuntos Exteriores, que patrocinando el empeño sionista el Imperio Británico no sólo "será mayor gracias a una colonia rica" sino también diez millones de judíos: "Todos nosotros llevaremos a Inglaterra en nuestros corazones si por medio de este hecho se convierte en la potencia protectora del pueblo judío. De un solo golpe Inglaterra tendrá diez millones de sujetos secretos pero activos en todos los ámbitos de la vida por todo el mundo. A una señal, todos ellos se pondrán al servicio de la magnánima nación que les proporciona la largo tiempo deseada ayuda.... Inglaterra tendrá diez millones de agentes para su grandeza e influencia. Y los efectos de este tipo de cosas se suelen expander desde lo político hacia lo económico" [24].

Aquí subyace el quid pro quo sionista: los judíos se ofrecen como agentes al poder que asume ser el protector universal y ofrecen también el Estado de colonos judío como un Estado cliente.

Los esfuerzos de Herzl en Inglaterra incluían solicitar el respaldo de las principales figuras colonialistas. La principal de ellas era Cecil Rhodes y en una carta dirigida a Rhodes Herzl explicaba que aunque el proyecto no implicaba a África sino sólo un parte de Asia menor, "pero si hubiera estado en su camino, usted mismo ya lo habría hecho" [25]. El dirigente sionista le preguntó retóricamente que por qué Herzl se había dirigido a él, la respuesta fue "porque es algo colonial" [26]. Lo que Herzl buscaba era un certificado de Rhodes de la viabilidad y conveniencia colonial. "Yo, Rhodes, he examinado este plan y lo encuentro correcto y practicable" y muy bueno para Inglaterra, para Gran Bretaña. Es más, para Rhodes y su asociación había beneficios si se unían a él.

Rhodes murió antes de que Herzl consiguiera lo que quería de él. Quince años después el sucesor de Herzl, Weizmann, obtuvo del imperialismo británico lo que posiblemente Herzl no pudo haber obtenido de sus simpatizantes británicos, a saber, la protección del patrocinio imperialista para un hogar nacional judío en la forma de la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917. De otros poderes siguieron avales internaciones (ley pública) y la Declaración fue incorporada al Mandato Palestino en contra de los deseos del pueblo árabe palestino que constituía la aplastante mayoría de la población de Palestina [27].

Más adelante los sionistas obtuvieron la patrocinio estadounidense para la categoría de Estado refrendada por la "ley pública" en la forma del Plan de Partición de Palestina (1947) seguida de la Declaración Tripartita (1950), en la que las principales potencias imperialistas (Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia) garantizaban el dilatado Estado sionista. La resolución de Naciones Unidas de noviembre de 1975 referente al sionismo como forma de racismo es el inicio de la rectificación de esta situación anómala.

Tácticas básicas

El sionismo buscaba el auto-cumplimiento por medio de la movilización de los judíos, de negociaciones con las potencias imperialistas y de las colonización. La primordial fuerza de movilización a favor del sionismo fue el anti-semitismo, que, como hemos visto, atrajo a políticos gentiles hacia el redil sionista. Herzl explicó: "No se necesitará un gran esfuerzo para estimular el movimiento de inmigración. Los anti-semitas ya se están ocupando de eso por nosotros" [28]. Es más, un destacado sionista "espiritual" - Ahad Ha'am – describió el sionismo de Herzl como "el producto del anti-semitismo y es dependiente del anti-semitismo para existir" [29]. El gran duque de Baden dijo a Herzl que "la gente considera el sionismo como una especie de anti-semitismo" [30] y Herzl informó de ello sin presentar objeción. Siempre que el anti-semitismo era débil o inexistente, el movimiento sionista trataba de provocar el "sentimiento nacional judío" por medio de la incitación y de la propaganda, u organizando actos violentos anti-judíos por medio de agentes especiales, como ocurrió en Iraq después de 1948.

Otro medio de movilizar a la opinión pública judía era apelar a los complejos judíos por medio de ciertas nociones judías, el más destacado de los cuales era el de "pueblo elegido". En el clima racista de la Europa del siglo XIX esto se transformaba para que pareciera como la noción de la "carga del hombre blanco" y vinculado al concepto de "tierra prometida" y a la promesa de "retorno", a pesar del hecho de los dirigentes sionistas fueran o bien no religiosos o completos agnósticos. Moses Hess mantenía: "cada judío es un Mesías en ciernes, cada judía una Mater Dolorosa". Ahad Ha'am afirmó: "nos sentimos los aristócratas de la historia". Herzl declaro: "nuestra raza es más eficaz en cada cosa que la mayoría de los demás pueblos de la tierra" [31]. En 1957 Ben Gurion afirmó la misma ides: "Creo en nuestra superioridad moral e intelectual para servir como modelo de redención para la raza humana" [32].

La segunda táctica - las negociaciones con los imperialistas – implicaba insistir en los intereses comunes contra terceras partes sobre la base de la asociación, el uso del engaño y el chanchullo. Durante sus negociaciones con Chamberlain sobre la colonización judía de Chipre, Herzl traicionó su punto de vista y su método colonialista: "Una vez que establezcamos la Compañía Judía Oriental, con un capital de cinco millones de libras, para colonizar el Sinaí y El Arish, los chipriotas empezaran a querer también esa lluvia dorada en su isla. Los musulmanes se irán, los griegos venderán encantados sus tierras a un buen precio y emigrarán a Atenas o Creta" [33].

La táctica de colonización era un rasgo aún más elocuente de la naturaleza del sionismo ya que explica su naturaleza colonial, su dependencia del imperialismo y sus actitudes racistas respecto a los nativos árabes así como su deliberado papel reaccionario en la zona. Los nombres y propósitos de los primeros instrumentos de creación de una nación y colonización hablan de la naturaleza del movimiento sionista: el Trust Colonial Judío (1898), la "comisión de colonización" (1898), la Compañía Palestina de Desarrollo de la Tierra. Desde el principio los colonialistas sionistas trataron de adquirir tierras en localizaciones estratégicas, de expulsar a los campesinos árabes y de boicotear el trabajo árabe; todo ello estrechamente relacionado con la esencia del sionismo, la creación de una nación judía sobre tierras "puramente" judías, tan judía como Inglaterra era inglesa, por usar su famosa expresión [34]. La misma noción estaba claramente implícita en el concepto de Palmerston de un Estado colonial judío barrera.

Estos aspectos del sionismo se hicieron más pronunciados mientras se desarrollaba la invasión colonial sionista. También aquí estas tradiciones sionistas debieron sus orígenes a Herzl y a su mente dominada por el colonialismo-racismo: "La expropiación voluntaria se llevará a cabo por medio de nuestros agentes secretos ... entonces venderemos sólo a judíos y todo el negocio inmobiliario se tratará sólo entre judíos" [35].

¿Qué pasa con el destino de los nativos? "Trataremos de hacer desaparecer a la población que no tiene un céntimo a través de las fronteras procurándoles empleo en los países de tránsito, al tiempo que se les niega el empleo en nuestro propio país .... Los dueños de propiedades vendrán de nuestra parte. Tanto el proceso de expropiación como la expulsión de los pobres se deben llevar a cabo discreta y cautamente" [36].

Pero antes de hacerlos desaparecer, Herzl tenía un trabajo para ellos: "Si nos mudamos a una zona en la que hay animales salvajes a los que los judíos no estamos acostumbrados – grandes serpientes, etc.... - usaré a los nativos, antes de darles empleo en los países de tránsito, para exterminar a los animales"[37]. Cuando más tarde descubrió que las colonias sionistas necesitaban operaciones de drenaje a gran escala, decidió utilizar a los árabes; unas fiebres habían atacado a los trabajadores y no quería exponer a los sionistas a estos peligros [38].

Pero, ¿qué ocurría si los árabes se negaban a que los hicieran desaparecer del país que ellos consideraban naturalmente el suyo? Posiblemente Herzl no podía haber ignorado lo que todas las empresas coloniales y colonialistas poseen como condición previa para su empresa: "Fuera de este proletariado de intelectuales formaré el personal general y los cuadros del ejército que se necesitan para buscar, descubrir y conquistar la tierra"[39]. Este proyectado ejército incluiría "una décima parte de la población masculina; menos no bastaría internamente"[40]. Es más, la vida en su propuesto Estado sionista tendría que ser paramilitar: "Organizar cuanto sea posible los batallones de trabajo junto con las filas militares "[41].

Nadie puede acusar a Herzl de no llevar a cabo las conclusiones lógicas de este plan: expulsar a los nativos sería una tarea formidable y la insólita ración de una décima parte de la población masculina para propósitos internos era lo indicado. El trabajo reglamentado es el corolario para un Estado-guarnición, la ciudadela avanzada de la "civilización" occidental en lo que Herzl consideraba los "mugrientos rincones" [42] de Oriente.

El uso de la fuerza es lo que las bayonetas imperialistas británicas tuvieron que hacer en Palestina para hacer respetar el hogar nacional judío sionista tras el nefasto matrimonio anglo-sionista declarado el 2 de noviembre de 1917. Weizmann no perdió tiempo al enfrentar a los británicos con los hechos de la vida imperialista en Palestina tan pronto como en 1919: "¿Aplicarán los británicos la auto-determinación en Palestina, que está a cinco horas de Egipto, o no? Si no, tendrá que ser por la fuerza ... Sí o no: equivale a eso" [43]. En este punto, como en otras muchas cuestiones, Weizmann se encontró a sí mismo en la misma tribuna que los principales politicos imperialistas [44].

Expansionismo sionista

Los anales de la historia sionista están repletos de dirigentes sionistas que superan a otros dirigentes sionistas en la importancia del poder militar y el papel de la acción militar y del terror en la construcción y salvaguarda del Estado sionista: Joseph Trumpeldor, Vladimir Jabotinsky, Menahem Begin, Ben Gurion y todos los generales transformados en políticos. En algunos de sus escritos y revelaciones los dioses de la máquina de guerra terrorista afirman que la violencia y la coacción son la columna vertebral del plan para hacer cumplir el programa sionista, además de su adulación por el poder en reacción a la debilidad judía en la historia europea. Esto era así necesariamente porque los sionistas habían invadido el país, expulsado a la mayoría de su población y conseguido esto por medio del uso de la fuerza y del terrorismo [45] y seguían llevando a cabo sus esquemas expansionistas por medio de guerras y ocupación militar. El Estado- guarnición tenía que expander el dominio de la ciudadela como un mecanismo interno (económico, política y psicológico) así como intimidar a los árabes a beneficio de los planes imperialistas en la zona.

El expansionismo no era ajeno a Herzl, un admirador tanto del expansionismo alemán como del imperialismo británico: "Pedimos lo que necesitamos – cuantos más inmigrantes, más tierra"[46].

La historia de la expansión sionista es una larga historia [47 ], basta con leer la declaración que reproducimos a continuación a la luz del objetivo sionistas de la reunión de todos los judíos del mundo y recordar las palabras de los principales dirigentes de Israel en 1956 y 1967 que en esencia reflejan otro de los lemas de Herzl: "Área: desde el nacimiento del Nilo al Eúfrates"[48].

Estas actitudes forman parte del sionismo. Jay Gonen, un académico israelí, escribe sobre "el problema árabe": "Desde los mismos inicios del empeño sionista la mayoría de los sionistas hicieron gala de un punto débil en su visión de los árabes, un punto débil que era una falta total de visión y que más tarde se convirtió en una visión distorsionada"[49]. Insultaban a los árabes con insultos racistas y estaban convencidos de que "sólo entendían el lenguaje de la fuerza, una visón sesgada que persistió durante muchos años y que se hizo especialmente pronunciada después del Holocausto" [50]. Además, los israelíes estaban convencidos de que "la fuerza física es la única realidad política tangible que tiene peso y es significativa en los asuntos de las naciones ... la actual visión política israelí está mayoritariamente conceptualizada en términos de tanques, bombarderos" [51].

No es accidental la preponderancia del complejo de Massada o fortaleza israelí. Tampoco lo era la absurda retórica de Golda Meir cuando el 15 de junio preguntó 1969 con seguridad "Los palestinos ... ¿dónde están? No existe esa cosa" [52]. El informe Koenig [53] es meramente la manifestación más reciente, en modo alguno la más extrema, de las actitudes sionistas respecto a los árabes de Palestina.

Sin embargo, sería tanto erróneo como peligroso pensar que las actitudes racistas-colonialistas sionistas respecto a los árabes palestinos están divorciadas del más amplio contexto de la actitud imperialista-sionista respecto a la unidad árabe y al futuro árabe en su conjunto. En varias ocasiones Herzl trató de presentar el sionismo como el punto de encuentro entre el cristianismo y el judaísmo en su postura común contra el islam y la "barbarie" de Oriente. Una lectura concienzuda de Herzl revela que tanto para él como para otros imperialistas el término "islam" se refiere a los árabes y no a otros pueblos islámicos. Esto se hizo más evidente cuanta los sionistas se aliaron con la Revolución Otomana en 1908 "en su batalla común contra el incipiente movimiento nacional árabe e independencia árabe" [54]. En 1919 en una reunión secreta a la que asistieron Weizmann y varios oficiales británicos de alto rango se discutió el tema de manera muy franca. Ormsby-Gore, que más tarde se convirtió en el secretario colonial y, por consiguiente, en el gobernante real de Palestina, estaba a favor de animar a los no-musulmanes, europeos y judíos a desarrollar y estabilizar el Oriente Cercano con vistas al hecho de que el islam era el peligro principal. Desde entonces la Organización Sionista proporcionó el elemento humano necesario para ocuparse del puesto avanzado palestino en la lucha de Europa contra el islam: "Es del interés de Inglaterra ayudar a la Organización Sionista y a cualquier otra organización que pueda cooperar con ellos en el desarrollo práctico de la colonización en Palestina" [55].

La idea de la balcanización se implementó en la división de la nación árabe de después de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, el sionismo continuó trabajando para la creación de Estados sectarios más pequeños, esta vez en cooperación con los imperialistas franceses. Durante los años treinta [del siglo XX] tuvo lugar un acercamiento de los sionistas a los dirigentes maronitas pro-franceses. En 1941, mientras los sionistas empezaban a presionar para que se declarara su Estado, un asociado de Ben Gurion, Berl Katznelson, afirmó: "Debemos decir a los pueblos árabes: en nosotros, judíos, ustedes ven un obstáculo en su camino hacia la independencia y la unificación. Nosotros no lo negamos" [56].

Después de 1948 el Estado sionista trabajó en la creación de una "nacionalidad drusa" por medio de la legislación estatal y de la segregación de otros sectores de la población árabe en Palestina. En 1965 el más destacado portavoz sionista, el entonces ministro de Asuntos Exteriores Abba Eban escribió un importante artículo en Foreign Affairs, que presentaba una correcta y edulcorada versión del pensamiento y estrategia sionista. Eban reiteró la oposición sionista a la unidad árabe afirmando que la zona es un mosaico y que, por consiguiente, el Estado judío es una parte natural del escenario. Más recientemente los sionistas han estado muy activos en la guerra civil libanesa. Su apoyo a los aislacionistas maronitas ya no es un secreto.

Desde el punto de vista imperialista la oposición sionista a la unidad árabe es la razón de ser de Israel; desde el punto de vista sionista es un sine qua non. Visto en el más amplio contexto imperialista, Israel es esencialmente una herramienta, una apuesta, contra la liberación, la unidad y el progreso árabes. Históricamente el sionismo buscó aliar judíos y gentiles imperialistas contra y a expensas de los árabes. Buscaban causar el conformismo judío adoptando las mismas nociones reaccionarias que agravaron la situación judía en Europa. El sionismo acepto y emuló (en otros lugares) las nociones de los enemigos europeos de los judíos: nacionalismo chauvinista, anti-semitismo y gobiernos reaccionarios. Con la ayuda del occidente imperialista recrearon el ghetto en oriente en la forma de una nación-estado agresiva ajena y reencarnaron el papel tradicional de ser un agente del señor feudal convirtiéndose en el agente de la potencia imperialista dominante, sólo que esta vez, para variar, pudieron desempeñar el papel de opresor. Ésta es la razón por la que el sionismo consideraba el anti-semitismo como unos de sus mejores amigos porque constituyen dos caras de la misma moneda: el sionismo representa un movimiento escapista reaccionario, un veredicto negativo sobre las sociedades humanas y su incapacidad para tolerar al judío meramente porque es diferente.

En tanto que Israel es una regresión de la idea de la religión como base para una nación-Estado, es un anacronismo. En tanto que es una invasión de la tierra árabe aliada con occidente, es otra cruzada condenada al fracaso. En tanto que es un Estado racista-colonial, es un enemigo del espíritu de la época de la liberación y de la igualdad. Así, los pueblos del Tercer Mundo han empezado a moverse en la dirección de negar al sionismo la legitimidad internacional de la que injustamente disfruta desde la declaración de su Estado. En tanto que está naturalmente aliado a las potencias imperialistas en su lucha contra los derechos de los árabes y el futuro árabe, se derrumbará con el fracaso del imperialismo en la tierra árabe como fue derrotado en otros lugares.

El veredicto de la historia es claro: en el siglo que vienen no hay lugar para el racismo, el sionismo y el imperialismo. Los pueblos del Tercer Mundo reivindicarán sus derechos y se liberarán, y con ello liberarán a todas las sociedades del peso de la desigualdad y de la opresión .

Notas:

1 - Albert Hourani, "Ottoman Reform and the Politics of Notables", en Beginning of Modernisation in the Middle East: The Nineteenth Century, ed. William Polk and Richard Chambers (Chicago, 1968), pp. 41-68.

2 - Albert Hyamson, The British Consulate in Jerusalem in Relation to the Jews of Palestine, 1838-1914 (londres, 193941) pt.l, p. xxxiv.

3 - Viscount Palmerston a Viscount Ponsonby, 2 de agosto de1840, P.O. 78/390 (No 134), Public Record Office.

4 – Véase el excelente estudio de Richard Stevens, Weizmann y Smuts (Beirut, 1976).

5 - Véase Philip Henderson, The Life of Lawrence Oliphant, Traveller, Diplomat, and Mystic (Londres, 1956).

6 - Ben Halpern, The Idea of a Jewish State (Cambridge Mass., 1961), p. 107.

7 - A. Taylor, The Zionist Mind, (Beirut, 1974).

8 - Richard Stevens, Zionism and Palestine Before the Mandate (Beirut, 1972), p. 6.

9 – Los propios Rothschild estuvieron muy implicados en el Canal de Suez. Fue Disraeli, con dinero de los Rothschild, quien adquirió la parte británica de la compañía de Suez que más tarde provocó la invasión británica de Egipto.

10 - Raphael Patai, ed. y Harry Zohn, trans., Diaries of Theodor Herzl (New York and London, 1960).

11 – Para una completa discusión sobre el tema, véase Godfrey Jansen, Zionism, Israel and Asian Nationalism (Beirut, 1971), pp. 12-79.

12. Patai, ed., Diaries p. 213.

13 – Citado en Jansen, Zionism, p. 83.

14 - "Note on the Interview with Mr. Balfour", 4 de diciembre de 1918, P.O. 371/ 3385, PRO.

15 - "The Strategic Importance of Syria to the British Empire", General Staff, War Office, 9 de diciembre de 1918, P.O. 371/4178, PRO.

16 - Patai, ed., Diaries, pp. 223, 240-41 and 445.

17 - Ibid., p. 187.

18 - Ibid., pp. 63940.

19 - Ibid., p. 642.

20 – Ibid., p. 1535.

21 - Ibid., p. 276.

22 - Ibid., p. 1302.

23 - Ibid., p. 1362.

24 - Ibid., pp. 1365-66.

25 - Ibid.,p. 1194.

26 - Ibid.,

27 – Para una historia detallada de la resistencia árabe palestina al sionismo y al imperialismo, véase Abdul Wahhab Kayyali, Tarikh Falastin al-Hadith [Modern History of Palestine] (Beirut, 1970).

28 - Patai, ed., Diaries, p. 152.

29 - A. Hertzberg, The Zionist Idea (New York, 1959), p. 24.

30 - Patai, ed., Diaries, p. 657.

31 – Citado en Junsen, Zionism, pp. 33-34.

32 - Véase Patai, ed., Diaries, pp. 70, 322, 568 etc.

33 - Ibid., p. 1362.

34 - Véase Kayyali, Tarikh Falastin.

35 - Patai, ed., Diaries, p. 89.

36 - Ibid., p. 88.

37 – Ibid., p. 89.

38 - Ibid., p. 740-741.

39 - Ibid., p. 28.

40 – Ibid., p.38.

41 - Ibid., p.64.

42 - Ibid., p. 1449.

43 – 10 de mayo de 1919, Central Zionist Archives, Z/16009.

44 - Véase Balfour al primer ministro, 19 de febrero de 1919, P.O. 371/4179.

45 – Para un informe detallado del terrorismo sionista, véase Who Are the Terrorists, (Beirut, 1974).

46 - Patai, ed., Diaries, p. 701.

47 - Para un informe detallado, véase al-Matame al Sahhiyoniyyah al-Tawsuuyyah [Zionist Expansionism] (Beirut, 1966).

48 - Patai, ed., Diaries, p. 711.

49 - Jay Gonen, A Psychohistory of Zionism (New York, 1975), p. 182.

50 - Ibid., p. 180.

51 - Ibid., p 181.

52 – Previamente la propaganda sionista había hecho circular el completamente falso lema de "Una tierra sin hombres para unos hombres sin tierra" en referencia a Palestina y los judíos.

53 - Al Hamishmar, 7 de septiembre de 1976.

54 - Véase Kayyali, Tarikh Falastin, cap. 2.

55 – 10 de mayo de 1919, C.Z.A. Z/16009.

56 - Gonen, Psychohistory, p. 186.

Enlace con el original: http://www.al-moharer.net/mohhtm/kayyali_book2.htm

La Historia de Israel revisada


Ilan Pappe

[Traducido del ingles para La Haine por Felisa Sastre] Se puede tomar una ciudad entera- por ejemplo Tokio-, rodearla de unas puertas electrificadas y que una sola persona tenga la llave de la unica puerta de la ciudad. Si en cualquier otra parte del mundo se supiera que una ciudad estaba a merced de un guardian, como si fuera una carcel, se sentirian conmocionados. No se permitiria que pasara un solo dia mas sin protestar. Pero el mundo lo acepta en Israel.

El profesor Ilan Pappe es un historiador israeli y catedratico de Ciencia Politica en la Universidad de Haifa. Es autor de numerosos libros, entre ellos A History of Modern Palestine, The Modern Middle East, The Israel/Palestine Question, y el mas reciente, The Ethnic Cleasing of Palestine, publicado en 2006. El 8 de marzo, hablo sobre sus experiencias personales que le han llevado a escribir su nuevo libro, en un pequeño coloquio organizado en Tokio por el NIHU Program Islamic Area Studies de la Universidad de Tokio. A continuacion se ofrece la transcripcion de su conferencia titulada por los organizadores del acto como "The History of Israel Reconsidered".
Ilan Pappe: Gracias por invitarme; para mi es un placer estar aqui. Espero que me pregunten despues sobre asuntos de caracter general porque no estoy seguro de lo que podre exponer en 40, 45 o 50 minutos. Para empezar, hablare de mi experiencia personal y despues abordare temas de caracter general. Creo que ello les ayudara a comprender lo que estoy haciendo.
Naci en Israel y tuve una vida y educacion convencionales, tipicamente israelies, hasta que termine mis estudios de licenciatura en la Universidad Hebrea, algo que sucedio hace muchos años, a mitad de los 70. Como todos lo judios israelies, sabia muy poco de los palestinos, y conocia a muy pocos de ellos. Y aunque fui un buen estudiante de historia ya desde la enseñanza secundaria (sabia que iba a ser historiador) fui completamente leal a lo que me habian contado en la escuela. No tenia dudas de que lo que mis profesores me enseñaron en la escuela era la unica verdad sobre lo ocurrido en el pasado.
Mi vida cambio en cierta manera- de forma definitiva mi vida profesional pero tambien mi vida privada y publica- cuando decidi dejar Israel y hacer mi tesis doctoral fuera del pais. Porque cuando sales ves cosas que seria muy dificil comprender desde dentro. Elegi como tema de la tesis de doctorado el año 1948 ya que, a pesar de no conocer mucho el pasado, comprendia que se trataba de un año fundamental. Sabia lo suficiente para entender que se trataba de un punto de arranque de la historia, porque para una de las partes, los israelies, 1948 es un milagro, el mejor año de la historia judia: tras dos mil años de exilio, los judios, finalmente, establecian un Estado, y eran independientes. Pero para los palestinos era exactamente lo contrario: el peor año de su historia, como lo denominan: la Catastrofe , la Nakba, el Holocausto, el peor año que un pais hubiera deseado vivir. Y eso me intrigaba, el hecho de que un mismo año, unos mismos sucesos, se vieran de forma tan diferente desde cada una de las partes.
Considero que estar fuera del pais me facilitaba tener mas respeto y capacidad de comprension hacia el hecho de que pudiera existir otra forma de acercarse a la historia diferente a la que yo habia aprendido- es decir, no solo la de mi propio mundo, de mi propio pueblo, de mi propio pais. Sin embargo, eso no era suficiente para revisar la historia, esa actitud, el hecho de que un dia uno se despierta y se dice: espera un momento, hay algo mas en la historia, puede que ellos contemplen lo sucedido de manera diferente. Y si eres un autentico intelectual, debes esforzarte en respetar otros puntos de vista, no solo los tuyos.
Tuve la suerte de que el año en que decidi estudiar el punto de vista de los otros fue el año en que, segun las leyes israelies sobre documentos reservados se desclasificaron muchos archivos - cada treinta años los archivos israelies desclasifican documentos secretos: 30 años para temas politicos, y 50 para asuntos militares. Cuando empece en Oxford, Inglaterra, a principios de los años 80, se desclasificaron una gran cantidad de nuevos materiales sobre 1948. Y comence a revisar los archivos en Israel, en el Reino Unido, en Francia, en Estados Unidos. Tambien Naciones Unidas abrio sus archivos en el momento en que empezaba a trabajar sobre el tema. Habia, ademas, archivos de interes en Ginebra y Nueva York.
Y, de repente, comence a vislumbrar una descripcion de 1948 que no me resultaba familiar. Los historiadores necesitan mucho tiempo para consultar los materiales y convertirlos en un articulo, en un libro o en una tesis doctoral ( como en este caso), por lo que tras dos años, al menos, me di cuenta de que tenia una idea clara de lo ocurrido en 1948, y esa nueva vision se oponia muy dramaticamente a aquella en la que habia sido educado. No fui el unico que tuvo esta experiencia. Dos o tres, puede que cuatro, historiadores- en parte historiadores, en parte periodistas de Israel- consultaron los mismos materiales y llegaron tambien a similares conclusiones: que la imagen de Israel en 1948 no era verdadera. Al grupo de personas que veiamos las cosas de forma diferente se nos denomino los Nuevos Historiadores y, con independencia de que sea o no un buen calificativo (lo que podremos discutir despues), es un hecho que se nos llamo califico asi, algo que no admite discusion.
Bien, ¿que pusimos en duda respecto a 1948? Considero que es muy importante comprender la antigua descripcion de los hechos y la nueva para seguir adelante. La vieja descripcion era que en 1948, tras 30 años de Mandato britanico en Palestina, la nacion judia promovida por el movimiento sionista estaba dispuesta a aceptar una oferta internacional de paz con los habitantes autoctonos de Palestina. Y que a partir de la propuesta de Naciones Unidas de dividir Palestina en dos Estados, el movimiento sionista la habia aceptado mientras el mundo arabe y los palestinos la rechazaron ; como consecuencia de ello, los arabes declararon la guerra para destruir al Estado de Israel, y pidieron a los palestinos que se fueran para dejar espacio a los ejercitos arabes invasores; que los lideres judios pidieron a los palestinos que no se marcharan pero ellos lo hicieron; y como resultado de su huida surgio el problema de los refugiados. Israel, milagrosamente, gano la guerra y se convirtio en una realidad. Y, desde entonces, el mundo arabe y los palestinos no han cesado de intentar destruir el Estado judio. (¿?)
Esa es mas o menos la version en la que nos han educado . Otra leyenda era que habia tenido lugar una gran invasion en el 48, cuando un poderoso contingente arabe entro en Palestina y un pequeñisimo ejercito judio combatio contra el. Era la repeticion del mito de David y Goliat, en el que los judios representaron el papel de David y los ejercitos arabes el de Goliat, y en el que de nuevo el hecho de que David venciera a Goliat era un milagro.
Esa era la version, y lo que nosotros descubrimos desmontaba la mayoria de aquellas leyendas. Lo mas importante fue el descubrimiento de que los dirigentes sionistas, los dirigentes israelies, al margen de los planes de paz de la ONU, habian previsto desde mucho antes de 1948 el expolio de los palestinos y su expulsion. De manera que los palestinos perdieron sus tierras y hogares no por causa de la guerra sino como consecuencia de un plan judio, sionista, israeli (ponganle ustedes el adjetivo que prefieran), y que Palestina sufrio una limpieza etnica de su poblacion autoctona en 1948.
Debo aclarar que no todos los incluidos en el grupo de nuevos historiadores estan conformes con esta descripcion. Alguno de ellos diria que solo la mitad de los palestinos fueron expulsados y la otra mitad salio huyendo. Alguno afirma que fue una consecuencia de la guerra pero yo lo tengo muy claro. Por supuesto, no obligo a nadie a aceptarla pero estoy bastante seguro, como he dejado escrito en mi ultimo libro, The Ethnic Cleasing of Palestine, de que en realidad ya en los años 1930 los israelies- que entonces no eran israelies sino dirigentes sionistas anteriores a la constitucion del Estado- habian previsto y planificado la expulsion sistematica de los palestinos llevada a cabo en 1948.
Para resumir este punto, "la vieja posicion historica israeli" era la siguiente: Israel no es responsable de que los palestinos se convirtieran en refugiados, los responsables fueron los palestinos porque no aceptaron los planes de paz y si aceptaron las peticiones arabes de abandonar el pais. Esa era la postura tradicional. La mia, y en esto muchos de los nuevos historiadores coinciden, es que Israel es la unica responsable del problema de los refugiados porque planifico la expulsion de los palestinos de su patria. En consecuencia, es totalmente responsable.
Otra cuestion que hemos aclarado es que al estudiar el equilibrio militar sobre el terreno hemos descubierto que la descripcion de un Goliat arabe y un David judio tampoco se corresponde con los hechos. El mundo arabe habla mucho (todavia lo hace ahora) pero, cuando se trata de los palestinos, no hace gran cosa . Y por ello enviaron un numero muy pequeño de soldados contra Israel, asi que el ejercito judio tuvo superioridad en el contingente total de tropas, en el nivel de equipamiento y en la experiencia y entrenamiento de sus soldados.
Finalmente, uno de los mitos comunes de los israelies sobre el 1948- y no solo sobre esa fecha- es que Israel siempre ha ofrecido su mano para conseguir la paz; siempre ha ofrecido la paz al mundo arabe en general y a los palestinos en particular y que el mundo arabe y los palestinos han sido inflexibles y han rechazado cualquier acuerdo de paz. Creo que hemos demostrado con nuestros trabajos que, al menos en 1948, hubo una oferta de paz por parte del mundo- ¿o fue una idea de paz?- tras la finalizacion de la guerra y que la realidad es que los palestinos y los Estados vecinos arabes estaban cuando menos dispuestos a dar una oportunidad a la paz pero fue el gobierno israeli quien la rechazo. Mas tarde, uno de los nuevos historiadores, Avi Shlaim, de la universidad de Oxford, escribiria un libro titulado The Iron Wall(1). En este libro, demuestra que no solo en 1948, sino desde 1948 hasta hoy, se han producido una serie de coyunturas en la historia en las que se presentaron oportunidades para la paz y fracasaron no porque el mundo arabe se negara a explorar las oportunidades sino porque los israelies rechazaron las ofertas de paz.
Asi que la revision de la historia, para mi, comienza en 1948. Volvere de nuevo al final de mi charla a 1948 para hablar mas de mi ultimo libro, pero quiero explicar que en el proceso de retroceder hasta 1948 y de cuestionar la version historica aceptada y la narrativa de lo sucedido, un grupo de academicos israelies, de profesores, periodistas, etc., no se limito a retroceder hasta 1948 sino que investigo tambien otros periodos. Hemos pasado una epoca muy extraña en la Academia israeli que termino en los años 1990. En ese periodo, los investigadores israelies se interesaron en la historia de Israel, como he dicho no solo en el año 1948, e investigaron epocas muy importantes de su historia, de forma critica, y escribieron una historia alternativa a la que les habian enseñando en la escuela e incluso en la universidad. Y digo que se trato de una epoca muy interesante porque acabo en el año 2000 con la segunda Intifada palestina. Hoy en Israel no quedan rastros de aquella energia critica. Hoy en Israel, aquellos investigadores no se ocupan de Israel o han abandonado sus enfoques para volver a la historia oficial. En la actualidad, Israel es una sociedad con un gran consenso pero los años 90 fueron una epoca muy interesante y yo me siento contento de haber formado parte de ella. No me arrepiento de ello, y solo lamento que no haya seguido adelante. El tiempo nos dira si fue el principio de algo nuevo o si fue un episodio aislado que no va a repetirse.
Veamos, ¿que hicieron aquellos investigadores? Revisaron la experiencia sionista desde el principio hasta el momento actual y estudiaron todas las epocas, empezando por los primeros años del sionismo. El movimiento sionista surgio en Europa a finales del siglo XIX, y el primer colono judio llego a Palestina en 1882. Sin embargo, la idea generalizada en Israel es que aquella gente llego a una tierra mas o menos despoblada y formaba parte de un proyecto nacional; que crearon un hogar nacional para los judios y, por razones inexplicables, a los arabes no les gusto y atacaron a la pequeña comunidad judia, algo que parece ser el destino de Israel: vivir en entre gente que no la acepta. Y no la aceptan porque quienes atacan a Israel son o bien musulmanes o bien arabes, lo que explicaria una cultura politica determinada que no puede vivir en paz con sus vecinos, o cualquiera de las explicaciones que dan los israelies de las razones por las que los arabes y los palestinos siguen atacando al Estado judio.
Bien, los nuevos investigadores consideraron la emigracion de judios desde Europa al mundo arabe como un movimiento colonial. No fue el unico lugar del mundo donde los europeos por las razones que fuera- incluso por buenas razones- emigraron de Europa y se establecieron en un mundo no europeo. Y afirmaron que el sionismo, en este sentido, no fue diferente. Por supuesto, el hecho de que los judios fueran perseguidos en Europa (algo conocido y aceptado) explica por que buscaban un refugio seguro. Pero el hecho de que decidieran que el unico refugio seguro era un lugar donde ya vivian otras gentes lo convirtio tambien en un proyecto colonial. De manera que introdujeron la perspectiva colonial en el estudio del sionismo primitivo.
Ademas, analizaron de forma completamente distinta un asunto muy delicado: el de la relacion entre el Holocausto y el Estado de Israel. Investigadores muy valientes han demostrado lo que ahora es un hecho admitido: que los dirigentes judios de Palestina no hicieron todo lo que pudieron para salvar a los judios del exterminio porque estaban mas interesados en el futuro de los judios en la propia Palestina . Y que la memoria del Holocausto se ha manipulado en Israel para justificar actitudes y politicas hacia los palestinos. También han puesto de manifiesto el trato dispensado a los judios provenientes de paises arabes en los años 50 y han encontrado que la necesidad israeli de formar parte de Europa ha sido muy perjudicial en la forma de tratar a las comunidades judias llegadas de paises arabes y que, desde luego, podrian haber ayudado a Israel a integrarse en Oriente Proximo porque eran tambien arabes. Pero los des-arabizaron, y les dijeron: "Vosotros no sois arabes, sois algo mas" y ellos lo aceptaron porque era la unica forma de integrarse en la sociedad israeli.
Toda esta revision, si quieren, de la historia israeli ha comprendido desde 1882 hasta, al menos, los años 50. En los años 90, unos 100-120 profesores estaban involucrados en el tema. La opinion publica israeli, en principio y por supuesto, no acepto estas nuevas revelaciones, y se indigno mucho con aquellos investigadores pero yo creo que fue el inicio de una buena oportunidad para influir en la opinion publica israeli hasta el punto de conseguir que se cambiaran algunos libros de texto del sistema educativo.
Mas tarde, tuvo lugar la segunda Intifada, y mucha gente sintio que Israel estaba de nuevo en guerra, y cuando se esta en guerra, no se puede criticar a los tuyos. Y en ese punto estamos ahora, en un periodo en el que muchos de aquellos investigadores criticos rebajaron sus criticas y de hecho gentes como yo- yo solo puedo dar testimonio de mi propia experiencia- de la noche a la mañana se vieron convertidos de heroes en villanos. No es una experiencia sencilla. En los 90, mi universidad estaba muy orgullosa de que formara parte de ella. De ahi que el Ministerio de Asuntos Exteriores enviara a mucha gente para que comprobara lo plural que era nuestra universidad: tenian a un tipo que formaba parte de los nuevos historiadores, que podia demostrarles lo muy critica que era su actitud y que Israel era una sociedad abierta, la unica democracia en Oriente Proximo.
A partir de 2000, me converti en enemigo de mi universidad. El Ministerio no solo dejo de enviar visitas para verme, sino que la universidad busco la manera de enviarme al exilio y casi lo consiguio en el año 2002. Estuvo a punto de celebrarse un grave proceso- que, gracias a Dios, al final no tuvo lugar- en el que se me iba a acusar de todo tipo de cosas impensables en una democracia, acusando a profesores de traicion y de deslealtad a su pais, etc. ¿Decia en 2002 las mismas cosas que afirmaba en los años 90? No habia cambiado mis puntos de vista pero lo que habia cambiado era el ambiente politico en Israel.
Ahora les hablare, en la ultima parte de mi conferencia, sobre mi nuevo libro. Despues de trabajar en esta nueva investigacion, escribi bastantes articulos y publique una serie de libros que resumian los nuevos hallazgos de los que estoy hablando, para evaluar su impacto. Me quede muy impresionado- en uno de mis libros he escrito ampliamente sobre el asunto- de la manera en que habian influido en los investigadores palestinos para hacerse mas criticos y abiertos, dando lugar a una narrativa de los hechos a la que denomino "historia puente". Se trata de un concepto historico que de hecho implica que para conseguir la paz se necesita una narrativa que una. Es preciso que si se quiere que ambas partes (cada una con su propia vision historica) contribuyan al establecimiento de la paz tienen que construir una narrativa puente. Encontre a traves de un amigo palestino un grupo en Ramala que se denominaba Bridging Narrative Historians (Historiadores de una narrativa puente). Comenzamos a trabajar en 1997 y seguimos haciendolo en la actualidad: se trata de un buen proyecto para establecer una historia compartida. Analizamos conjuntamente la historia porque creemos que si estamos de acuerdo en lo sucedido en el pasado, el futuro sera posible.
Tras haberlo puesto en marcha, seguia sintiendome atormentado por lo sucedido en 1948, sentia que la historia no estaba completa, Habia escrito dos libros sobre el 48 y tenia la sensacion de que no era suficiente. En 1998, los israelies abrieron los archivos a los investigadores. Tal como he dicho antes, abrieron los archivos politicos transcurridos 30 años pero los archivos militares a partir de 1990. Y entonces senti que no solo tenia una vision mas completa de lo sucedido el año 1948 sino, desgraciadamente, de como se vive ese año en el interior de Israel todavia hoy. Y los nuevos documentos, creo, demuestran con toda claridad- aunque yo lo sabia con anterioridad pero la nueva documentacion lo demostraba todavia mas rotundamente, si quieren con mas pruebas- que el movimiento sionista desde su inicio era consciente de que en la tierra de Palestina vivian otras gentes. Y que la unica solucion seria deshacerse de ellas.
No estoy diciendo que supieran exactamente como hacerlo, no estoy seguro de que siempre supieran que hacer, pero estaban convencidos absolutamente de que el principal objetivo del proyecto sionista- que, por una parte, consistia en encontrar un lugar seguro para los judios y por otra en redefinir el judaismo como un movimiento nacional y no solo como una religion- no podia realizarse mientras la tierra de Palestina no fuera judia. Ahora, algunos de ellos piensan que pueden quedarse un pequeño numero de palestinos pero en ningun caso constituir una mayoria, ni tan siquiera una minoria considerable. Creo que esa fue la razon por la que el año 48 ofrecio tan buena oportunidad a los dirigentes sionistas para intentar cambiar la realidad demografica sobre el terreno. Y, como he tratado de demostrar en mi libro, ya desde 1937, bajo la direccion de uno de los padres fundadores del sionismo, David Ben Gurion, se preparo cuidadosamente el plan de limpieza etnica en Palestina.
Ello tiene muchas implicaciones morales, no solo politicas. Porque si estoy en lo cierto- puedo estar equivocado pero ¿Y si tengo razon?- al aplicar el termino limpieza etnica a lo que Israel hizo en 1948, estoy acusando al Estado de Israel de haber cometido un crimen. Porque, en la terminologia legal internacional, la limpieza etnica es un crimen contra la humanidad. Y si se consulta la seccion legal de la web del Departamento de Estado estadounidense, alli se afirma que cualquier grupo historico, o que en el futuro viva en una sociedad etnicamente mixta y planifique deshacerse de otro de los grupos, comete un crimen contra la humanidad. Y no importa- es muy interesante- no importa si lo hace por medios pacificos o por medios militares. La simple idea de que uno se puede deshacer de un pueblo solo porque es etnicamente distinto, hoy, taxativamente segun el derecho internacional, esta considerado un crimen.
Resulta, asimismo, interesante, que el Departamento de Estado diga que la unica solucion para las victimas de un crimen de limpieza etnica, que son generalmente refugiados porque han sido expulsados, es el retorno de todos ellos a sus hogares . Desde luego, en la relacion de los crimenes etnicos del Departamento de Estado, no aparece Israel. Todos los demas figuran alli, desde los tiempos biblicos hasta nuestros dias, pero el unico que no aparece como limpieza etnica es el de Palestina porque obligaria al Departamento de Estado a aceptar el derecho palestino al retorno, algo que no desean.
Existe otra implicacion. Yo no soy juez y no deseo llevar a la gente ante la justicia, aunque en este libro, por primera vez en mi vida, decidi escribir un libro en el que se dijera "Israel limpio etnicamente Palestina". Doy nombres, doy nombres de personas, de las personas que decidieron que 1.300.000 palestinos no tenian derecho a continuar viviendo donde habian vivido durante mas de mil años. Decidi dar nombres y los lugares desde donde se tomo la decision.
Creo que lo mas importante para mi no fue lo que sucedio en 1948 sino el hecho de que el mundo sabia lo que estaba ocurriendo y decidio no hacer nada, y envio el terrible mensaje al Estado de Israel de que era aceptable deshacerse de los palestinos. Y creo que esa es la razon por la que la limpieza etnica de Palestina continua ahora, mientras hablamos. Habida cuenta de que el mensaje de la comunidad internacional fue: si quereis crear un Estado judio expulsando a tantos palestinos y destruyendo tantas aldeas y ciudades palestinas, hacedlo. Estais en vuestro derecho. Existe una interpretacion diferente, - que no voy a dar ahora- ¿por que el mundo permitio a Israel hacer en 1948 algo que no hubiera permitido a nadie mas? Pero, como digo, se trata de una interpretacion diferente y no quiero entrar en ella.
El hecho es que el mundo lo supo y absolvio a Israel. Y como consecuencia, el Estado israeli, el nuevo Estado creado en 1948, acepto como base ideologica la idea que de pensar en la pureza etnica de un Estado es un objetivo justo. Lo explicare. El sistema educativo en Israel, los medios de informacion israelies, el sistema politico del pais, nos envia a los judios de Israel un mensaje muy claro desde nuestros primeros dias de vida hasta que morimos. Y el mensaje es muy claro, y se puede ver en los programas de todos los partidos politicos israelies. Todo el mundo esta conforme con el, tanto si son de izquierdas como si son de derechas. El mensaje es el siguiente.
En mi opinion- hablare del mensaje en un minuto- pero dire que a mi juicio es un mensaje muy peligroso , un autentico mensaje racista, contra el que lucho (sin exito).
El mensaje es que la vida personal -no la vida colectiva ni incluso la vida politica-, la vida personal del judio en Israel hubiera sido mucho mejor si no hubieran estado rodeados de arabes. Lo que no quiere decir que cualquiera crea por ello que deba salir a la calle y comenzar a pegar tiros a los arabes o a expulsarlos. Comprenderan la paradoja.
Hoy he concedido una entrevista a un periodista de aqui, en Japon, y el me ha hablado de alguien- no menciono su nombre-, un muy conocido politico israeli de la izquierda, que le habia dicho: "Mi sueño es levantarme una mañana y comprobar que no hay arabes en Israel." . Y se trata de uno de los lideres liberales sionistas, de izquierdas y muy comprometido con la paz. Todo esto es consecuencia del 1948, de la idea de que es legitimo educar a la gente en la idea de que la solucion de sus problemas estriba en la desaparicion de alguien solo por el hecho de que sea arabe o musulman, y, por supuesto, de alguien que pertenece a la poblacion autoctona, que ha nacido en esta tierra, no de un inmigrante. Quiero decir que pueden entender- quizas no aceptar, sino solo entender- como una sociedad trata a los inmigrantes. Pero ni tan siquiera estamos hablando de inmigrantes, estamos hablando de un pais al que si han emigrado otros, y que ha convertido a la poblacion autoctona en inmigrantes, y que afirma que no tienen derechos en su propio pais.
Si alguien, perteneciente a los grupos pacifistas israelies, muy de izquierdas, tiene un sueño que consiste en que todos los arabes desaparezcan de la tierra de Israel, pueden comprender lo que ocurre si no se es de izquierdas. Y no hay que estar en la extrema derecha para ello, se puede estar en la tendencia predominante. Tenemos que recordar que la limpieza etnica de Palestina en 1948 la llevo a cabo el Partido Laborista, no el Likud, como ideologia principal.
En otras palabras, lo que tenemos en Israel es una sociedad convencida de que es precisa una exclusividad etnica, o cuando menos una mayoria absoluta de judios en cualquier parte de Palestina que se considere deberia constituir el futuro Estado judio, y que estos valores, este objetivo predominan por encima de cualesquiera otros en Israel. Son mas importantes que la democracia; mas importantes que los derechos humanos. Mas importantes que los derechos civiles. Porque para la mayoria de los judios de Israel, si no se tiene una mayoria demografica, estas perdido, es el suicidio. Y si esta es la postura, entonces no tiene que asombrar que la gente diga que si los palestinos de Israel llegan a ser mas del 20%, nos suicidaremos. Se escucha a gente que dice ser intelectual, democrata, liberal, humanista, hablar asi.
Y si Israel quiere anexionarse- y lo quiere- la mitad de Cisjordania, como saben, y hay muchos palestinos en la mitad de Cisjordania, no hay nadie en Israel que piense que es un error trasladar a la fuerza a la gente que vive en una de las mitades de Cisjordania a la otra. Porque en caso contrario, el equilibrio demografico en Israel cambiara. Y no resulta sorprendente que los israelies no consideren un problema lo que han hecho en la franja de Gaza: apresar a un millon y medio de personas y colocarlos en una carcel imposible con dos puertas y una llave que guardan los israelies, y creer que la gente puede vivir asi sin reaccionar. Y con el fin de deslegitimizar el derecho de todos a vivir en su propio pais, hay que deshumanizarlos: si fueran seres humanos ustedes no podrian pensar en ellos como lo hacen.
Considero que mientras esta ideologia sea la del Estado de Israel ( y es la ideologia del Estado de Israel) muchas buenas cosas de Israel – y hay muchas cosas buenas: lo que hizo el movimiento sionista, la forma en que salvo a los judios, la manera de crear una sociedad moderna casi desde la nada, es un proyecto emocionante-, todos esos logros asombrosos se perderan. Por encima de todo, los palestinos seran los perdedores, es cierto. Es verdad: los palestinos van a ser los perdedores porque los israelies no van a cambiar- no parece que vayan a variar su politica, y no parece que nadie en el mundo vaya a obligarlos a cambiarla. Pero, a largo plazo, Israel estara solo, es un pais pequeño en medio del mundo arabe e islamico, y Estados Unidos no siempre estara alli para protegerlo.
Pero al final, a los israelies les pasara lo de Sudafrica. No se puede vivir en un barrio y mantenerse ajeno a los vecinos y decirles "No me gustais" o "No quiero vivir aqui"- es posible que reaccionen. Puede que pasen cien años, doscientos años, no lo se. Pero los israelies estan calculando mal. Solo los historiadores comprenden que sesenta años no son nada en la Historia. Vean la Union Sovietica. El hecho de que durante sesenta años se tenga exito con una mala politica no significa que los proximos sesenta vayan a ser iguales. Estan cometiendo un terrible error, de la misma manera que las comunidades judias de todo el mundo lo estan cometiendo igualmente al apoyar esa politica.
Mi nuevo libro intenta convencer de que la historia mas importante sobre la limpieza etnica no es solo lo que sucedio en 1948 sino la forma en que el mundo reacciono a lo ocurrido entonces al enviar a Israel el mensaje equivocado de que todo estaba bien, de que podia formar parte no solo del mundo sino que podia ser parte del mundo occidental. De lo que se denomina "el grupo de naciones civilizadas". Asi que no se sorprendan si van a los territorios ocupados y comprueban de primera mano como se trata alli a la gente, y que la gran mayoria de los israelies, en primer lugar, no sabe lo que sucede alli, y en segundo, cuando conocen lo que alli pasa, no parecen inquietarse mucho. Porque el mismo mensaje que recibieron del mundo en 1948 es el que reciben del mundo en 2007. Se puede tomar una ciudad entera- por ejemplo Tokio-, rodearla de unas puertas electrificadas y que una sola persona tenga la llave de la unica puerta de la ciudad. Si en cualquier otra parte del mundo se supiera que una ciudad estaba a merced de un guardian, como si fuera una carcel, se sentirian conmocionados. No se permitiria que pasara un solo dia mas sin protestar. Pero el mundo lo acepta en Israel. Y ello, a pesar del hecho de que hay mas periodistas internacionales por metro cuadrado en Israel y Palestina que en ninguna otra parte del mundo. Esto es un hecho. Y a pesar de esta presencia de medios de informacion internacionales, los israelies no han cambiado ni uno solo de los elementos de su politica de ocupacion en Palestina.
Como he dicho, por desgracia no tengo tiempo para desarrollarlo pero creo que es una pregunta muy interesante:

El lobby terrorista del sionismo internacional

por Adel El Zabayar

Roger Garaudy en "Los Mitos Fundacionales de la Politica Israeli" dice que en noviembre de 1976 Nahum Goldmann, presidente del Congreso Judio Mundial, que vino a Washington a ver al Presidente y a sus consejeros Vance y Brzezinski, dio un consejo inesperado a la administracion Carter: "Hacer añicos el lobby sionista en los Estados Unidos".

Goldmann habia consagrado su vida al sionismo y habia jugado un papel de primer orden en el "lobby" desde la epoca de Truman; ahora decia que su propia creacion, la Conferencia de Presidentes, era una "fuerza destructiva" y un "obstaculo mayor" para la paz en Oriente Medio, agrega Garaudy.

Entre los integrantes mas sobresalientes del lobby en el presente (nucleados alrededor de la figura señera de Donald Rumsfeld) sobresale el secretario adjunto de defensa, Paul Wolfowitz, para muchos el verdadero cerebro del Pentagono.

Otros miembros destacados del grupo son Douglas Feith, el numero tres en el Pentagono; Lewis "Scooter" Libby, un protegido de Wolfowitz que es jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney; John R. Bolton, un ultraderechista que revista en el Departamento de Estado con la mision de "controlar" a Colin Powell, rival interno del lobby; y Elliott Abrams, a cargo de la politica de Medio Oriente en el Consejo Nacional de Seguridad.

Tambien son integrantes destacados James Woolsey, ex director de la CIA, autor de la operacion que intento vincular a Saddam Hussein con el 11-S y con las cartas con antrax en EE.UU; y Richard Perle, que renuncio a su cargo de asesor del departamento de Defensa tras un escandalo empresarial.

Wolfowitz y Feith mantienen vinculaciones directas con el lobby israeli judio-estadounidense que opera tanto en Defensa como en el Complejo Industrial norteamericano..

Wolfowitz opera como contacto de la administracion Bush con el Comite Estadounidense-Israeli de Asuntos Publicos (AIPAC, por sus siglas en ingles).

Feith fue galardonado por la Organizacion Sionista de EE.UU., donde, y a pesar de ser un funcionario estadounidense, es considerado como un "activista pro-Israel" mas.

Durante la administracion Clinton, sin cargo oficial, Feith preparo un plan estrategico para el Likud israeli en colaboracion con Perle, en el cual se "recomendaba" al gobierno de Israel que abandonara el proceso de paz iniciado en Oslo, que recolonizara los territorios y aplastara al gobierno de Yasser Arafat con el poder militar.

Curiosamente la mayoria de estos expertos y tecnocratas que manejan las estructuras estrategicas del Pentagono nunca sirvieron en las fuerzas armadas, y son mirados con recelo y desconfianza por los militares de carrera del Pentagono, en su mayoria republicanos.

Provienen principalmente del lobby sionista de Israel, la derecha cristiana, los think-tanks, las fundaciones y los grandes consorcios mediaticos -diarios y cadenas televisivas y radiales- que integran la logia empresarial contratista del Complejo Militar Industrial.

Una vez que abandonan sus cargos en la administracion estadounidense pasan a desempeñarse en los think-tanks (gabinetes estrategicos) como el American Enterprise Institute (AEI), y el Centro de Estudios Estrategicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en ingles), desde los cuales siguen operando ideas y negocios para el lobby desde la funcion privada.

El dinero para su financiacion proviene de las megacorporaciones, petroleras, armamentistas, tecnologicas, financieras, que hacen negocios tanto con el Complejo Militar Industrial como con Wall Street, y tambien de fundaciones conservadoras al estilo de Bradley y Olin que utilizan las fortunas legadas a tal fin por magnates que ya dejaron este mundo.

Todas estas corporaciones son beneficiarias directas de las operaciones de conquista militar lanzadas por el Pentagno, y, como ya se comprobo en Irak, tras la obra devastadora de los tanques y misiles participan de los gigantescos negocios que les abre la "reconstruccion" de los paises arrasados.

El lobby judio opera sobre los cuatro sectores claves del poder estadounidense: Defensa, el Complejo Militar Industrial, Wall Street y los medios de comunicacion, vinculados a los consorcios armamentistas, petroleros, financieros y tecnológicos a traves de infinitas redes y vasos comunicantes.).

Tal es el caso de los diarios The Washigton Post, The New York Times y las principales agencias y cadenas radiales y televisivas de Estados Unidos.

Todo este complejo entramado de intereses capitalistas con los consorcios mediaticos esta entrelazado por medio de fusiones, de accionistas y de estructuras societarias anonimas, o por el simple hecho de compartir los mismos directivos y accionistas.

El vinculo principal entre los think-tanks del Pentagono y el lobby, es el Instituto Judio de Asuntos de Seguridad Nacional (JINSA, por sus siglas en ingles) de Washington, que apoya al Likud, y que tambien emplea a muchos especialistas no-judios en temas militares que realizan continuos viajes a Israel.

Conducidos por Cheney y Rumsfeld, muchos de ellos participaron de la creacion de la OSP (Office of Special Plans), tambien conocida como la "agencia invisible", desde la cual se planifico la primera invasion a Iraq del padre de Bush, reinstalada en la Casa Blanca con la llegada de W.

Tras el ataque contra lasTorres Gemelas y el Pentagono vieron el camino despejado para la nueva guerra de conquista de Irak y la implementacion de un proyecto mas ambicioso: las guerras preventivas como elemento decisivo de la política militar exterior norteamericana posterior a la Guerra Fria.

Las cruzadas contra el "eje del mal"

Las teorias conspirativas sobre Bin Laden y el "terrorismo amenazante" que sirvieron para justificar la invasion a Afganistan tras el 11-S, y luego la invasion a Irak, fueron elaboradas por el lobby judio en la OSP, en vinculacion directa con el equipo conducido por la asesora en Seguridad Nacional de Bush, Condoleezza Rice, que compone junto con Cheney y Powell la primera linea de influencia en la Casa Blanca.

Desde alli el lobby construyo las principales teorias legitimadoras de la nueva invasion a Irak en base a informes falsos como lo fue, por ejemplo, la informacion provista a Bush sobre las armas quimicas de Saddam, y sus presuntas vinculaciones con la organizacion Al Qaeda de Bin Laden.

Experiencia que le valio el mote de "fabrica de mentiras" con que se conoce a esta oficina invisible del lobby en el Pentagono.

Actualmente el lobby con su jefe, Donald Rumsfeld, incremento su presion sobre la Casa Blanca para que ordene acciones militares puntuales contra Siria, basicamente bombardeos "selectivos" como los realizados en Irak antes de la invasion.

La desmembracion de Siria e Iraq en regiones determinadas, en base a criterios etnicos o religiosos, es un objetivo prioritario para Israel, y la primera etapa de este proceso pasa por la destruccion del poderio militar de dichos estados y de los grupos de resistencia islamicos que hoy desestabilizan la ocupacion militar de Irak.

El lobby impulsa abiertamente la intervención militar en todo el mapa de Medio Oriente para eliminar "la amenaza arabe a Israel", y sostiene que Israel y Turquia son los unicos verdaderos Estados-naciones de la region y han estado pronosticando la desintegracion de algunos Estados arabes desde la primera Guerra del Golfo.

Su "biblia" funcional se condensa en un documento del año1996 titulado "Un cambio nitido: una nueva estrategia para asegurar el territorio nacional," escrito por el grupo JINSA para aconsejar al entonces primer ministro entrante israeli Benjamin Netanyahu.

Este documento abreva en las raices de la "teoria de los bolos" del Oriente Medio, segun la cual un golpe dirigido contra Irak podria derribar varios regimenes arabes del Medio Oriente.

La misma teoria la repiten ahora poniendo en el centro a Siria y a las organizaciones radicalizadas arabes que combaten a la ocupacion militar de EE.UU. en Irak.

El Estado de Israel

Escribiendo sobre la financiacion del Estado de Israel (fuente motriz del lobby judio del Pentagono) James Petras dijo que "los contribuyentes norteamericanos han venido sufragando la maquinaria militar israeli durante 35 años a razon de 3 billones de dolares por año concedidos en concepto de ayuda directa (mas de 100 billones en total, y la cuenta sigue).

Aunque los judios constituyen una minoria en cada uno de esos sectores -continua Petras- , disfrutaan de un poder e influencia desproporcionados porque estan organizados, son activos y concentran toda su labor en una unica cuestion: la politica de los Estados Unidos en el Oriente Medio, y, de forma especifica, en garantizar el apoyo militar, politico y financiero masivo, incondicional e ininterrumpido de los Estados Unidos a Israel.

Judios pro israelies se hallan representados de forma desproporcionada en el mundo financiero, politico, profesional, academico, inmobiliario, en el sector de los seguros y en los medios de comunicacion de masas. Maniobrando desde sus puestos estrategicos en la estructura del poder, son capaces de influir en la politica y censurar la circulacion de cualquier voz disidente en los medios de comunicacion y en el sistema politico", agrega el pensador norteamericano.

El mayor vínculo entre los think-tanks conservadores y el lobby de Israel es el Instituto Judío de Asuntos de Seguridad Nacional (JINSA, por sus siglas en inglés) de Washington, que apoya al Likud, y que involucra a muchos expertos no-judíos de Defensa, quienes hacen constantes viajes a Israel en carácter de consultivos de los halcones de los gobiernos sionistas como el de Sharon.

Los vinculos mediaticos derechistas

Michael Lind, autor de "Made in Texas: George W Bush and the Southern Takeover of American Politics", dice que "los intelectuales del lobby cuentan con el apoyo de varios imperios mediaticos derechistas, con raices -por extraño que parezca- en la Comunidad Britanica de Naciones y en Corea del Sur. Rupert Murdoch difunde propaganda a traves de su canal Fox Television. Su revista, dirigida por William Kristol, el antiguo jefe de equipo de Dan Quayle (vicepresidente, 1989-93), actua como portavoz de los intelectuales de Defensa como Perle, Wolfowitz, Feith y Woolsey, asi como del gobierno de Sharon.

The National Interest (del que fui editor ejecutivo, 1991-94) -prosigue Lind -es financiada ahora por Conrad Black, propietario del Jerusalem Post y del imperio Hollinger en Gran Bretaña y Canada. Lo mas extraño de todo es la red mediatica centrada en el Washington Times - de propiedad del mesias surcoreano (y ex convicto), el reverendo Sun Myung Moon- que es propietario de la agencia noticiosa UPI. UPI es dirigida ahora por John O'Sullivan, el escritor de discursos de Margaret Thatcher que solia trabajar como editor para Conrad Black en Canada.

A traves de canales semejantes, el estilo sensacionalista del periodismo britanico de derecha, asi como su sustancia eurofobica, han contaminado el movimiento conservador de EE.UU. Los angulos neoconservadores del Pentagono fueron unidos en los años 90 por el Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense (PNAC), dirigido por Kristol desde las oficinas del Weekly Standard, agrega el autor de "Made in Texas".

Durante la administracion Clinton los tecnocratas del lobby escribieron y publicaron una serie de "cartas abiertas", a traves de las cuales recomendaban a EE.UU. que invadiera y ocupara Irak y que apoyara las campañas militares de Israel contra los palestinos y sus organizaciones de resistencia.

Operacion invasion

Refiriendose al lobby Heinz Dieterich escribio que "durante el gobierno de Bill Clinton, la camarilla presiono al Presidente, para que "removiera al regimen de Sadam Hussein del poder", si fuese necesario por la fuerza, y que hiciera una politica "mas aseverativa" en Medio Oriente. En un reporte preelectoral del 2000, revelaron una premonicion tan extraordinaria como sospechosa: afirmaron que esos cambios se darian lentamente, salvo que "hubiese un evento catastrofico y catalizador, como un nuevo Pearl Harbour".

Clinton no les hizo caso, pero el fraude electoral de Bush los puso en el poder y los atentados del 11 de septiembre les dieron su evento "catastrofico y catalizador", su "nuevo Pearl Harbour", con el cual iniciaron lo que suelen llamar entre si, "La Cuarta Guerra Mundial".

Despues de Afganistan -prosigue Dieterich-, el metodo de la invasion militar fue utilizado nuevamente en Irak, en marzo del 2003, para poner a Ahmed Chalaby, ex banquero criminal, refugiado en Estados Unidos, en el poder en Irak. En Georgia, de central importancia geoestrategica petrolera en la zona, Washington organizo una insurreccion popular en noviembre del 2003 contra el corrupto estalinista Edward Shevanadze, para sustituirlo en enero del 2004 con un triunfo electoral del 86 por ciento, del abogado Mikhail Saakashvili, educado en Estados Unidos.

A estos exitos, la camarilla agrega los siguientes "triunfos": la renuncia de Libia a sus proyectos de armas de destruccion masiva y la invitacion a las petroleras estadounidenses, en diciembre del 2003, junto con sus negociaciones con Israel para reanudar las relaciones diplomaticas y su oferta de presionar a Iran, para que desista del desarrollo de armas nucleares. La nueva constitucion de Afganistan y el compromiso de la OTAN, de priorizar su intervencion en el pais en el 2004", concluye Dieterich.

La era Bush

El grupo de funcionarios del lobby se apodero de la administracion Bush hijo por medio del vicepresidente Dick Cheney, una especie de tutor politico de W., cuando este estaba a cargo de la transicion presidencial (el periodo entre la eleccion en noviembre y el acceso al poder en enero).

Cheney, asesorado en las sombras por su socio y amigo el ex presidente George Bush, padre de W., se valio de esa circunstancia para colocar en la primera linea de administracion republicana a los mas reputados intelectuales y tecnocratas del lobby judio.

Desde ese espacio clave empezaron a construir las nuevas coordenadas de la politica exterior del Imperio y diseñaron la nueva estrategia colonizadora del Estado norteamericano: las guerras preventivas contra el "eje del mal", plasmadas en el papel por la halcona negra Condoleezza Rice.

El jefe de los "blandos", o las "palomas", de la Casa Blanca, el Secretario de Estado Colin Powell -otro funcionario de la mas intima confianza de la familia Bush- fue rodeado por la red derechista "dura" de Cheney, integrada en sus primeras lineas por Wolfowitz, Perle, Feith, Bolton y Libby.

Sobre Powell y sus "palomas" descansa la politica exterior de la Casa Blanca que los halcones del lobby boicotean permanentemente, acusando al ex general negro de "pro-europeo y claudicante al Consejo de Seguridad de la ONU".

En esa "interna" oscilante, cuyos personajes centrales son Rumsfeld y Powell, se alimenta toda la politica exterior de Estados Unidos y sus intervenciones militares por el mundo.

El lobby se aprovecho -se dice que con conocimiento de su padre- de la ignorancia e inexperiencia del fanatico cristiano de derecha, George W. Bush.

Carente del brillante curriculum de inteligencia que ostenta su padre, el ex presidente y ex director de la CIA, George W. fue cooptado rapidamente por el lobby de fundamentalistas que abreva tanto en la derecha cristiana del Pentagono como en la derecha judia del Estado de Israel.

Convertido en una especie de "sionista cristiano" W. Bush orienta sus acciones y decisiones a partir de la influencia de tres personajes centrales: Dick Cheney, Condoleezza Rice y Colin Powell.

El lobby y Donald Rumsfeld, que mantiene relaciones de tipo inestable con Bush hijo, es monitoreado y a menudo descalificado por Colin Powell y los militares "profesionales" del Pentagono encabezado por el general Richards Myers.

A este sector se suman ex funcionarios de la administracion de Papa Bush, como Baker, Scowcroft y Lawrence Eagleburgeq que el año pasado advirtieron publicamente contra una invasion de Irak sin la autorizacion del Congreso y de la ONU.

Si bien W. Bush traza su politica exterior a partir del departamento de Estado conducido por Powell, el lobby infiltra sus posiciones a traves de Condoleezza Rice y del vicepresidente Dick Cheney con conocimiento directo del padre del presidente de Estados Unidos.

Durante el conflicto suscitado entre Cuba y algunos paises latinoamericanos con EE.UU. a raiz de declaraciones de los funcionarios anticastristas de la administracion Bush, fue Condoleezza Rice y no Powell quien salio a dar la posicion oficial mediante declaraciones realizadas en la Casa Blanca.

Y esto tiene una lectura directa: el lobby derechista judio es totalmente funcional a las estrategias de la derecha fundamentalista cristiana de los anticastristas en Latinoamerica.

Ambas lineas se potencian y se retroalimentan en las decisiones de la Casa Blanca para America Latina.

El derrocamiento del presidente Hugo Chavez en Venezuela, el estrechamiento del cerco imperialista contra Cuba, las operaciones militares contra Siria y la preparacion de la invasion a Iran, son algunas de las "tareas pendientes" que los tanques de pensamiento del lobby judio tienen encarpetadas y listas para la accion.

DIPUTADO ADEL EL ZABAYAR



























































































































Intentando que tus víctimas te amen

Azmi Bishara para Al Ahram Weekly. Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández
2007-11-02
Si desean entender la magnitud de la tragedia palestina y la inmensidad de su encrucijada, echen un vistazo al reciente decreto emitido por el Ministerio israelí de Educación, en el que, resumiendo, se pide a los escolares judíos y árabes que firmen la declaración israelí de independencia como parte de las celebraciones que van a marcar el 60 aniversario del Estado de Israel.

En una declaración distribuida a los colegios, la Sociedad y Administración de la Juventud israelí fija los siguientes objetivos para el jubileo: “Que el sistema educativo judío y árabe conmemore el transcurso de 60 años desde el establecimiento del Estado de Israel; fortalecer el sentido de pertenencia, orgullo y amor hacia ese Estado de 60 años entre todos los que asisten a instituciones educativas; ayudar a todos los jóvenes judíos, musulmanes, cristianos, drusos y de otras religiones a formarse una visión clara de Israel como estado judío y democrático; inspirar un sentido de responsabilidad y compromiso social entre los jóvenes y animarles para que se conviertan en sujetos activos en los asuntos sociales”.

Una rápida mirada a ese texto es suficiente para comprender que no hay árabes palestinos en Israel; son, en primer lugar, israelíes, y después “musulmanes, cristianos, drusos u otros”. El estudiante árabe, según este objetivo educativo inspirativo, tiene que amar a Israel, ser israelí y sentirse orgulloso de serlo, ni más ni menos. Cuán encomiable sería si un memorando así llegara a distribuirse (con el adecuado cambio de nacionalidad) entre los bisoños ciudadanos de Líbano, Iraq y algún otro lugar. En Israel, sin embargo, resulta muy fuerte presentarse con un documento tan grotesco.

Aquí está funcionando una modalidad persistente de colonialismo. No ha sido suficiente para esta empresa colonialista con apoderarse de la tierra de un pueblo, expulsar a sus habitantes, traer a otros para que ocupen su lugar, destruir los cimientos y la estructura de toda una sociedad y después justificar todo eso a partir de una promesa divina, mientras que, al mismo tiempo y con el mismo grado de sinceridad, se considera a sí mismo como un movimiento de liberación nacional laico. No, insiste, su víctima debe admirarle y reconocer no sólo su existencia sino también su legitimidad histórica. Se siente completamente resuelto a dejar su huella bajo la piel de sus víctimas mediante la firma ritual de una declaración de independencia que simultáneamente celebre la derrota de los otros.

La empresa colonialista sionista es única en su obsesión perpetua con la identidad, su insistencia en jugar el papel de víctima y la implacable persistencia con la que busca legitimarse a sí misma inspirando la admiración de sus víctimas, como si les hubiera hecho un gran favor liberándolas de su territorio e identidad nacionales y se hubiera echado esas “cargas” sobre sus propios hombros. A cambio de tan magnánimos sacrificios espera que sus víctimas demuestren su gratitud manteniéndose junto a ella en sus luchas y compartiendo sus penas por haberse visto obligados a infligir tales desastres a otros. Ante cualquier muestra de ingratitud de esas víctimas –cuando, por ejemplo, intentan reconstruir su propio destrozado nacionalismo- les apunta con un dedo amenazador y les recrimina que se están volviendo hacia la demagogia y chauvinismo nacionalista y otras modas anticuadas en esta era de globalización.

Sólo Israel tiene derecho a ser chauvinistamente nacionalista, a monopolizar para sí mismo el privilegio de sufrir las tribulaciones que provengan de ese hecho: mientras tanto, sus víctimas deben aprender a expresar su comprensión o, al menos, a aprender a vivir con él.

Las manifestaciones de chauvinismo e infatuación con símbolos nacionalistas aparecen por todas partes: en los himnos nacionales, en las marchas patrióticas, en las casi militares sociedades de scout, en las banderas en todos los colegios y placas, en las leyes que se promulgan con regularidad temporal sobre cómo tratar las banderas y símbolos sionistas. ¿No indica todo esto un chauvinismo nacional y un grado de fanatismo extraño en el mundo de hoy? Hacer que los escolares, incluso los escolares judíos, firmen la declaración de independencia nacional, supone elevar el nacionalismo al nivel de rito religioso, con los escolares, bolígrafo en mano, encarnando místicamente a los venerables padres fundadores de la nación. Si los árabes llegaran a hacer algo remotamente similar, Israel no podría contener su sarcasmo.

Israel se basa oficialmente en una ideología ultra-nacionalista que se reproduce continuamente a través de todos los matices del espectro político. Pero se supera a sí mismo con ese decreto del Ministerio de Educación por el que se pide a los estudiantes árabes que firmen su declaración de independencia. El pensamiento y la acción colonialista se han disfrazado a sí mismos bajo una vestimenta de igualdad y corrección política. No hay discriminación entre unos y otros escolares, parece decir, en tanto que en realidad se da el colmo de la discriminación racial: al alumno judío se le pide que afirme su misma etnia (o en términos de diván psiquiátrico: que niegue su individualidad y asimile la identidad del proyecto nacional); al alumno árabe se le está pidiendo que niegue su etnia y que distorsione su identidad mediante su identificación con el proyecto colonialista que envió a su pueblo al exilio y negó su existencia.

El actual Ministro de Educación y Cultura, a quien se le debe esta iluminada y genial idea, representa al ala liberal del establishment sionista. La izquierda sionista, representada históricamente por el Movimiento Laborista Sionista y sus retoños, fue la fundadora, en la práctica, del proyecto de Estado israelí: tomó las armas y combatió a los árabes, forjó relaciones con Gran Bretaña y luego con EEUU, demolió el proyecto nacional palestino y construyó el suyo propio sobre las ruinas. Es autora de ideas tales como la coexistencia árabe-israelí basada en la fraternidad árabe-judía, o de un odio compartido entre Israel y los árabes pobres hacia los reaccionarios árabes y las clases árabes superiores (a cuyos representantes contemporáneos Israel está cortejando para concluir tratados y de paz y alianzas contra los árabes pobres y contra los nacionalistas árabes, sí como contra el pan-arabismo y el “extremismo” islamista). Esta izquierda sionista se opuso en sus orígenes a los liberales que se aliaron con la derecha sionista. Sin embargo, la izquierda sionista ha cambiado ahora para aliarse con los liberales de la sociedad israelí y desde esas filas es que ha surgido la perversa idea de que los escolares árabes deben firmar el documento de la independencia nacional sionista.

Desde luego, no atribuyo al estado sionista todas las maldades concebibles, y mucho menos el poder de la magia diabólica, como algunos menos familiarizados con la naturaleza de su proyecto podrían hacer. Ni tampoco confundo mi análisis sobre el decreto del Ministerio de Educación con las justificaciones citadas por sus autores. Los liberales sionistas tienen obviamente una postura diferente de la mía sobre el decreto. Miran la declaración de independencia, en la cual un párrafo llama a la igualdad de todos los ciudadanos independientemente de su religión, raza o sexo, como un documento relativamente progresista, en verdad es así si se lo compara con la predominante cultura política racista que ha infectado los colegios y a los jóvenes. Como tal, firmar ese documento se convierte en un acto iluminado, al revivir los “valores universales” sobre los que se fundó Israel. Al mismo tiempo, los liberales que propusieron la idea no serán atacados por ser “suaves” o “traidores” porque todo lo que ellos tienen que hacer para probar su lealtad y patriotismo es señalar hacia el texto sionista más importante.

Cualquiera que sea el valor que esta justificación tiene, se extiende sólo hasta la batalla que determina la naturaleza de la cultura dominante entre un publico israelí judío. Pero eso no cuela en la sociedad árabo-israelí. Para los árabes, la discriminación no es un fenómeno de progenie reciente que ha tomado un repentino y peligroso giro con la extensión de una cultura racista entre los escolares judíos. Existía mucho antes de la ocupación de 1967, a pesar de todas las santidades, de boquilla, de la declaración de independencia de Israel. Los liberales israelíes creen que al apelar a una retirada de los territorios árabes ocupados en 1967, están pidiendo que Israel vuelva a su naturaleza original, como si en la etapa anterior a 1967 Israel hubiera sido un modelo de democracia, derechos humanos e igualdad. Piensan que oponiéndose a la ocupación están afirmando una primera y mejor ciudadanía. Pero el hecho es que esa ciudadanía nunca pensó en una igualdad con los árabes.

Al mismo tiempo que se proclamó la independencia del estado sionista sobre la tierra de Palestina, la Haganah (*) se estaba preparando para apoderarse de toda Palestina y expulsar a todos sus habitantes árabes. Entonces, una vez que se llevó a cabo el establecimiento oficial del Estado y la provisión de la declaración de independencia pidiendo la igualdad de todos los ciudadanos, los árabes fueron puestos bajo la ley marcial y se aprobaron toda una serie de leyes para confiscar su tierra. De forma sistemática, se les fue discriminando en todos los aspectos de la vida.

Permítanme asumir por un momento el papel de abogado del diablo:

Hasta ahora, Azmi, sólo has hablado de prácticas sionistas, en tanto que el documento bajo discusión es magnífico. Sólo porque la práctica se desvía del texto, ¿por qué tirar al bebé por el agua del water?

En primer lugar, la declaración israelí de independencia no es una teoría abstracta. Significó llevar a cabo la proclamación y modelación del proceso de construcción de la nación sobre la base de sus disposiciones constituyentes, especialmente la definición del sionismo como movimiento nacional que tiene como objetivo establecer un Estado sobre la base de un autoproclamado derecho religioso e histórico basado en las escrituras bíblicas y en la continuidad “ininterrumpida” de la presencia judía en Palestina.

¿Y qué hay del párrafo sobre la “igualdad”?

El documento intentaba también camuflar la naturaleza de la empresa colonialista sionista y cumplir con su función. El compromiso con el principio de igualdad fue uno de los requisitos previos para que Israel fuera aceptado en la ONU. La declaración de independencia no es una teoría que se torció al ser aplicada. Fue la proclamación oficial de una visión ideológica que, de hecho, se ejecutó en la práctica. No sólo era una visión para erigir un proyecto colonialista sobre las ruinas de la sociedad palestina, sino que también servía para levantar un Estado en el cual la afiliación nacional se define por una afiliación religiosa. Representa claramente, en ese contexto, un rito nacionalista de transubstanciación; firmar un trozo de papel con bolígrafo significa una cosa cuando quien la lleva a cabo es un alumno judío y otra completamente diferente cuando el que realiza es un alumno árabe. En el primer caso, es una afirmación de la identidad religiosa y nacional que se unifican en el alumno, en el segundo es una mutilación psicológica, moral y cultural.

Sólo para refrescar la memoria, echemos una ojeada a algunos de los párrafos del documento que se espera firmen los estudiantes árabes e israelíes:

“La Tierra de Israel fue el lugar de nacimiento del pueblo judío. Aquí se formó su identidad espiritual, religiosa y política. Aquí obtuvieron por vez primera la estatalidad, crearon valores culturales de significación universal y nacional y le dieron al mundo el eterno Libro de los Libros.

Después de ser exiliados a la fuerza de su tierra, el pueblo conservó su fe a pesar de la Diáspora y nunca cesó de rezar y confiar en volver a ella para restaurar su libertad política.

Impulsados por este compromiso histórico y tradicional, los judíos se esforzaron en todas las generaciones sucesivas para volver a establecerse en su antigua patria. En las recientes décadas regresaron masivamente. Pioneros, inmigrantes y defensores, hicieron que el desierto floreciera, revivieron la lengua hebrea, construyeron pueblos y ciudades y crearon una próspera comunidad que controlaba su propia cultura y economía, amantes de la paz pero sabiendo cómo defenderse a sí misma, llevando los beneficios del progreso a todos los habitantes del país y aspirando a una nacionalidad independiente.

En el año 5657 (1897), convocados por el padre espiritual del Estado judío, Theodore Herzl, el Primer Congreso Sionista convocó y proclamó el derecho del pueblo judío al renacimiento nacional en su propio país.

Este derecho fue reconocido en la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917…”.

A los estudiantes árabes de Israel se les pide ahora que refrenden esta negativa de su propia existencia. Además, cuando lleguen al célebre párrafo sobre la igualdad, se encontrarán con que está tomado de la visión de los profetas de Israel y aparece casi como una ocurrencia tardía ante el derecho al retorno judío:

“El Estado de Israel se abrirá a la inmigración judía y para la Reunificación de los Exilios; fomentará el desarrollo del país para beneficio de todos sus habitantes; se basará en la libertad, justicia y paz como se contempló por los profetas de Israel; asegurará una igualdad completa de derechos sociales y políticos para todos sus habitantes, independientemente de su religión, raza o sexo; garantizará la libertad de religión, conciencia, lengua, educación y cultura; protegerá los Santos Lugares de todas las religiones; y será fiel a los principios de la Carta de Naciones Unidas.”

N. de la T.:

(*) La Haganah, significa en hebreo “la defensa”. Fue una organización paramilitar judía durante la época del Mandato Británico de Palestina, de 1920 a 1948. Véase:

http://es.wikipedia.org/wiki/Hagan%C3%A1

Enlace con texto original en inglés:

http://weekly.ahram.org.eg/2007/868/op1.htm

GLOBALIZACION: El poder ya cambió de manos

Los verdaderos amos del mundo ya no son los gobiernos, sino los dirigentes de grupos multinacionales financieros o industriales, e instituciones internacionales opacas (FMI, Banque mondiale, OCDE, OMC, bancos centrales). Además, estos dirigentes no son elegidos, a pesar del impacto de sus decisiones sobre la vida de los pueblos.

El poder de estas organizaciones se ejerce sobre una dimensión planetaria, siendo que el poder de los Estados esta limitado a una dimensión nacional.

Por otro lado, el peso e influencia de las empresas transnacionales en el flujo financiero ha sobrepasado al de los estados hace mucho tiempo.

La dimensión transnacional, más ricos que los estados, pero también principales fuentes de financiamiento de partidos políticos de todas las tendencias y en la mayoría de los países, estas organizaciones, de hecho, están por encima de las leyes y del propio poder político, por encima de la democracia.

He aquí una lista de las cifras de ingresos de algunas multinacionales, comparados con el Producto Interno Bruto de diferentes Estados. Esta lista es lo suficientemente ilustrativa sobre el poder planetario que estas empresas están adquiriendo.

Un poder siempre más desmesurado por el fenómeno de aceleración de las fusiones entre transnacionales.

Cifras de ingresos o PIB, en Miles de Millones de Dólares Americanos

General Motors

178,2

Singapur

96,3

Dinamarca

161,1

Toyota

95,2

Tailandia

157,3

Israel

92

Ford

153,5

General Electric

90,8

Noruega

153,4

Filipinas

83,1

Mitsui & Co

142,8

IBM

78,5

Polonia

135,7

NTT

77

Africa del Sud

129,1

Axa - UAP

76,9

Mitsubishi

129

Egipto

75,2

Royal Dutch Shell

128,1

Chile

74,3

Itoshu

126,7

Irlanda

72

Arabia Saoudita

125,3

Daimler-Benz

71,5

Exxon (Esso)

122,4

British Petroleum

71,2

Wall Mart

119,3

Venezuela

67,3

Ford

100,1

Groupe Volkswagen

65,3

Grecia

119,1

Nueva Zelandia

65

Finlandia

116,2

Unilever

43,7

Marubeni

11,2

Pakistan

41,9

Sumimoto

109,3

Nestle

38,4

Malaisia

97,5

Sony

34,4

Portugal

97,4

Nigeria

29,6

Las 5 firmas más grandes

526,1

Medio Oriente y África del norte

454,5

Asia del Sur

297,4

Africa Sub-Saharan

269,9

Cifras 1999, excepto cifras en itálico que son de 1992
Fuentes: Banco Mundial (World Development Report 1998-1999), Forbes, The Nation, Institut de recherche des Nations Unies pour le développement social (States of Disarry, Ginebra, 1995),
Courrier International, Le Monde Diplomatique

¿Al Gore defiende el medio ambiente?

Miguel Lamas

El ex vicepresidente yanqui Al Gore ha sido uno de los ganadores del Premio Nobel de la Paz 2007 «por sus esfuerzos por construir y divulgar un mayor conocimiento sobre el cambio climático». El premio fue compartido con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), de las Naciones Unidas, que reúne a 2500 científicos, entre ellos 50 argentinos. Pero, como tantas veces, el premio Nobel viene con trampa.

Los científicos del Panel atribuyeron el calentamiento global a actividades humanas en 90% y pronostican un alza de la temperatura media del planeta en 2100 de entre 1,1 y 6,4 grados, y confirmaron que inundaciones, sequías y hambrunas se intensificarán a raíz de los daños ecológicos si los gobiernos no adoptan medidas para proteger el medio ambiente. Los científicos evidentemente merecen el premio.

Gore merece el Nobel... de la mentira

El principal destinatario del premio, y el único que se publicita, es Al Gore. ¿Al Gore defensor de la paz? El gobierno de Clinton, del cual fue vicepresidente (1993 al 2000) bombardeó Yugoslavia, Sudán, Afganistán, Irak, Haití, Zaire, y Liberia, utilizando toda clase de municiones destructivas incluidos proyectiles que contenían uranio empobrecido, causando la muerte de decenas de miles de civiles e irreparables daños ambientales.

¿Gore defensor del medio ambiente? En diciembre de 1997 más de 160 países, entre ellos EE.UU., firmaron en Kioto (Japón) un protocolo para limitar las emisiones de CO2. Gore firmó, pero «para la gilada». Pues luego, ni él ni Clinton hicieron nada para que fuera aprobado por el Congreso norteamericano. Por lo tanto Estados Unidos, el país más contaminador del planeta, nunca adhirió.

El año pasado Gore hizo un documental visto por millones de personas: «Una verdad incómoda», que muestra los efectos del calentamiento global. Pero es más lo que esconde. Afirma que “Somos todos responsables”. Oculta que el 20 por ciento de la humanidad, principalmente las multinacionales, cometen el 80 por ciento de las agresiones contra el medio ambiente, o que el consumo de energía de un ciudadano medio del Primer Mundo es 70 veces mayor que uno de los países en desarrollo. ¡En la propia casa de Al Gore se consume 20 veces más energía que en la de una familia media norteamericana!

La trampas del Nobel

¿Pero es sólo que le dieron el premio a un charlatán caradura y mentiroso? Hay algo mucho más peligroso. Gore está entre los que defienden los agrocombustibles. Es decir, que la soja y maíz se usen para producir combustible, y a su vez sustituyan a los cultivos de papas, trigo y arroz, alimentos básicos de cientos de millones de pobres del planeta. Estos monocultivos para biocombustible ya están causando desertificación de grandes superficies, destruyendo bosques, pastizales y tierra de cultivos tradicionales en Latinoamérica, Asia y África. Una deforestación que aumentará las emisiones de gases de invernadero por el drenaje de suelos y la agricultura intensiva, y justamente acelerará el calentamiento global, además de encarecer hasta niveles imposibles de alcanzar para los pobres los precios del pan, harina, hortalizas y otros alimentos.

Por otro lado, en el colmo del cinismo, el imperialismo pretende que organismos multinacionales manejados por ellos controlen áreas del planeta como la Amazonia, arrebatando la soberanía de países pobres para, supuestamente, «defender la ecología».

El destructor es el capitalismo

Lo que está devastando al planeta y a los seres humanos es el capitalismo, con sus multinacionales y gobiernos imperialistas al frente. Es la lógica perversa de un sistema para el cual sólo importan las ganancias para una minoría de super millonarios. El ejemplo muy cercano lo tenemos con la empresa finlandesa Botnia, la cual sobornó al gobierno uruguayo del Frente Amplio para que le permitieran montar su gigantesca papelera, al precio de contaminar el río Uruguay y otros daños ecológicos. Si Botnia tiene ganancias para ellos “no interesa” que produzca en el futuro miles de personas con problemas respiratorios o cáncer de piel.

La contaminación se puede frenar y revertir. El protocolo de Kioto, que prevé una reducción de emisiones de gas CO2 es sólo un pequeño paliativo. Para revertir el profundo deterioro ambiental hace falta un cambio revolucionario en la forma de producir, transportar, consumir y repartir. Una revolución socialista a escala internacional, que expropie a las multinacionales, derrote al imperialismo e imponga una planificación democrática de la economía al servicio de las amplias mayorías trabajadoras, contemplando el cuidado del conjunto de los seres humanos y de la Tierra como lo que es, el lugar en que vivimos todos.