Cuando un día decidí utilizar esta canción como soporte pedagógico en mi clase de español, tuve dudas sobre cómo la recibirían mis alumnos. Me gusta la canción, pero las preguntitas eran sobre Dios y ahí tenía, delante de mí, a algunos fundamentalistas seguidores del doctor Taki-Eddin El Hilali, un monstruo de la palabra que se doctoró en Viena, allá por los años treinta .

Puse la canción y entre la belleza de la palabra, la profunda y enérgica voz de Atahulpa y el flujo penetrante ritmo que desprendía de la guitarra, se quedaron embelesados. La clase fue un éxito.


Un día yo pregunté :
Abuelo, dónde esta Dios ?.
Mi abuelo se puso triste,
y nada me respondió.

Mi abuelo murió en los campos,
sin rezo ni confesión.
Y lo enterraron los indios
flauta de cania y tambor.

Al tiempo yo pregunté :
Padre, qué sabes de Dios ?
Mi padre se puso serio
y nada me respondió.

Mi padre murio en la mina
sin doctor ni protección.
Color de sangre minera
tiene el oro del patrón !.

Mi hermano vive en los montes
y no conoce una flor.
Sudor, malaria, serpientes,
es la vida del leniador.

Y que nadie le pregunte
si sabe donde esta Dios.
Por su casa no ha pasado
tan importante senior.

Yo canto por los caminos,
y cuando estoy en prisión
oigo las voces del pueblo
que canta mejor que yo.

Hay un asunto en la tierra
mas importante que Dios.
Y es que nadie escupa sangre
para que otro viva mejor.

Que Dios vela por los pobres ?
Tal vez sí, y tal vez no .
Pero es seguro que almuerza
en la mesa del patrón.