La pretendida "transición democrática" marroquí nada tiene que ver con avances en el reconocimiento de los derechos laborales y sindicales. Bien al contrario, siguiendo el proceso generalizado en todo el mundo, en Marruecos se sigue retrocediendo en esta materia, como muestra la última reforma del Código del Trabajo (similar a nuestro estatuto de los trabajadores), que, entre otras cuestiones, ha restringido el derecho de huelga y "flexibilizado" el mercado de trabajo.
Derechos que por otro lado, nunca han sido plenamente reconocidos en la realidad marroquí, ni bajo el colonialismo europeo ni bajo la pretendida "independencia". Al mismo tiempo, como en los países europeos, la crisis de los sindicatos mayoritarios, ligados al poder, y cada vez más cómplices de éste, agrava la situación de las clases trabajadoras, cada vez más desposeídas y expoliadas..
Al calor de esta situación de falta de derechos laborales y sindicales y de los procesos de privatización de las tierras públicas de
Y aquí aparecen los empresarios españoles que llegan con todo tipo de apoyos y facilidades por parte de las autoridades marroquíes, y con una actitud de arrogancia colonial y desprecio de l@s trabajador@s marroquíes. Pero se encuentran con una sorpresa: en el sector de obreros agrícolas, está
La región de Souss-Massa, a la que pertenece Chtouka Ait Baha, es una de las regiones más fértiles de Marruecos, con un clima y situación geográfica envidiables. Y allí ese proceso de penetración capitalista en el campo se está expresando con un gran aumento de las haciendas que funcionan con una agricultura moderna, basada en una explotación salvaje de la tierra, con monocultivos para la exportación, con una productividad altísima, ligada al uso abusivo de insecticidas y productos químicos, dañando la fertilidad de la tierra, y a un uso superabundante de agua, que, unido a unas condiciones de explotación esclavistas, (salarios bajos, sin contratos ni seguridad social, sin derechos sindicales….), permiten unas tasas de beneficios altísimas y atractivas para inversores europeos (y por supuesto para el Makhzen marroquí). Las consecuencias de este proceso son la ruina de los campesinos pobres, que no pueden competir con esta agricultura y a los que se les empobrece la tierra, se les quita el agua, y cualquier tipo de ayuda pública que se concentra en subvenciones, exención de impuestos y todo tipo de facilidades para los inversores extranjeros y marroquíes. Por tanto aumento de los campesinos sin tierra, de la miseria y de la pobreza, paralelo a los grandes beneficios de las haciendas agrícolas.
Y aquí aparecen los inversores españoles, como la empresa "Innovaciones Agrícolas" que se instala en 1996 en Inchaden, (Kiadat Blta), con 40 has. de monocultivo de espárragos para la exportación. En el 2006, ya cuenta con 240 has., 2 centros de embalaje, alojamientos para los trabajadores, maquinaria moderna, tanto para la producción como para el embalaje, con unos 60 trabajadores fijos y 600 en los 3-4 meses de recolección. Se trabaja 9 horas diarias, por 50 dh, unos 4´50 euros, sin cobrar ninguna hora como extra, incluidos los festivos, vacaciones que se trabajan, no se cotiza a la seguridad social ni se da el carnet de trabajo. Las medidas de protección y salud laboral son inexistentes, no se da ropa adecuada para trabajar con insecticidas y productos químicos que envenenan a los trabajadores, la protección sanitaria es inexistente y no existe botiquín de primeros auxilios. Resultado de ello han sido 11 accidentes laborales graves entre 1996 y 2004 con amputaciones de piernas, manos, dados, aplastamiento por tractor, alergias graves por sustancias químicas…sin que ni siquiera hayan sido reconocidos como accidentes laborales y por tanto, sin ninguna indemnización.
En mayo de 2006 se crea la sección sindical de
El empresario español Antonio Ocaña está vinculado a la empresa Hnos. Ocaña Hoyos S.L., con sede en Brenes (Sevilla), la cual responde a los escritos de denuncia de CGT con esta curiosa sinceridad: "Esta empresa marroquí, que ustedes mencionan, es un cliente nuestro, como tantos que tenemos, y NO CREEMOS QUE LOS PROBLEMAS QUE TENGAN NUESTROS CLIENTES CON SUS EMPLEADOS NOS INCUMBAN EN ALGO" es decir, que si se les envenena, se les despide, se les explota, se les niega cualquier derecho sindical, eso no les incumbe.
Toda una declaración de ética y de valores humanos. Se les olvida que esa empresa marroquí tiene por dueño a Antonio Ocaña, también copropietario de la empresa Hnos. Ocaña Hoyos S.L.
Pero Innovaciones Agrícolas no es un caso aislado. En otras empresas españolas: Guenikako, de capital vasco, relacionado con Mercabilbao, Emporio Verde y Periroc se han sucedido o suceden los conflictos por denunciar las condiciones de trabajo y la represión sindical.
El empresario español José Mendez Zamora crea en 2005 "Periroc" con 30 has. de invernaderos de verduras para la exportación, con unos 100 trabajadores, sin seguridad social, ni derechos sindicales. Ante la creación del comité del sindicato, responde con 3 despidos. El 19 de enero, el hijo del empresario ataca la concentración de trabajadores, golpea a la secretaria general del sindicato, Mouna Bourhime, que es conducida al hospital, donde se le certifica 5 días de baja por lesiones. Otro trabajador sufre lesiones que motivan 3 días de baja.
La indignación entre los trabajadores agrícolas, en gran parte mujeres, contra los empresarios españoles y sus actitudes va en aumento. El 16 de enero de 2007 se crea el Sindicato Provincial de
Los empresarios españoles no están sólos.
Cuentan con la complicidad de las autoridades de la provincia que hacen oídos sordos a todas las denuncias ante
Pero los trabajadores agrícolas de Chtouka Ait baha tampoco están sólos. Desde
Antonio Somoza, secretario general de


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